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El sistema de limitaciones personalizadas de la DGT es una medida pionera que busca ajustar la conducción a las capacidades individuales de cada persona, garantizando que la movilidad se mantenga dentro de los márgenes de la seguridad vial. Estas limitaciones se consignan mediante códigos numéricos en la sección 12 del permiso de conducir y están diseñadas para prevenir riesgos al volante.
El propósito de este sistema es identificar a los conductores que requieren restricciones adicionales debido a condiciones físicas, sensoriales o cognitivas. Para ello, se realiza un reconocimiento médico y psicotécnico exhaustivo en el que los especialistas valoran si es necesario imponer limitaciones para garantizar la seguridad.
Las limitaciones personalizadas se expresan mediante una serie de códigos normalizados que aparecen en el permiso de conducir. Algunos ejemplos incluyen el Código 61, que autoriza únicamente la conducción diurna y suele aplicarse a conductores con dificultades de visión nocturna; el Código 62, que establece una restricción geográfica impidiendo circular más allá de un determinado radio desde el domicilio habitual; y los códigos 01 y 02, que obligan al uso constante de gafas o audífonos según las necesidades de cada persona.
El sistema busca equilibrar la independencia del ciudadano con la responsabilidad en la carretera adaptando las condiciones de conducción a las capacidades reales del titular. La DGT subraya que el derecho a la movilidad sigue plenamente vigente, pero siempre bajo el principio de máxima seguridad.
España se encuentra entre los países europeos más avanzados en la integración de salud y seguridad vial gracias al trabajo de los centros de reconocimiento médico autorizados. Aunque el sistema ya está operativo, la DGT mantiene abierto el debate sobre la necesidad de actualizar y endurecer los criterios de evaluación.
El organismo insiste en que cualquier cambio deberá preservar el equilibrio entre seguridad y autonomía personal evitando toda forma de discriminación por edad o condición médica. El sistema de limitaciones personalizadas representa un avance significativo en materia de seguridad vial y movilidad responsable, permitiendo que los conductores con ciertas limitaciones continúen conduciendo en condiciones adaptadas a sus capacidades.
Esta política no solo mejora la prevención de accidentes, sino que también promueve una movilidad más inclusiva y consciente, reafirmando el compromiso de la DGT con una conducción segura, responsable y accesible para todos los ciudadanos.
El propósito de este sistema es identificar a los conductores que requieren restricciones adicionales debido a condiciones físicas, sensoriales o cognitivas. Para ello, se realiza un reconocimiento médico y psicotécnico exhaustivo en el que los especialistas valoran si es necesario imponer limitaciones para garantizar la seguridad.
Las limitaciones personalizadas se expresan mediante una serie de códigos normalizados que aparecen en el permiso de conducir. Algunos ejemplos incluyen el Código 61, que autoriza únicamente la conducción diurna y suele aplicarse a conductores con dificultades de visión nocturna; el Código 62, que establece una restricción geográfica impidiendo circular más allá de un determinado radio desde el domicilio habitual; y los códigos 01 y 02, que obligan al uso constante de gafas o audífonos según las necesidades de cada persona.
El sistema busca equilibrar la independencia del ciudadano con la responsabilidad en la carretera adaptando las condiciones de conducción a las capacidades reales del titular. La DGT subraya que el derecho a la movilidad sigue plenamente vigente, pero siempre bajo el principio de máxima seguridad.
España se encuentra entre los países europeos más avanzados en la integración de salud y seguridad vial gracias al trabajo de los centros de reconocimiento médico autorizados. Aunque el sistema ya está operativo, la DGT mantiene abierto el debate sobre la necesidad de actualizar y endurecer los criterios de evaluación.
El organismo insiste en que cualquier cambio deberá preservar el equilibrio entre seguridad y autonomía personal evitando toda forma de discriminación por edad o condición médica. El sistema de limitaciones personalizadas representa un avance significativo en materia de seguridad vial y movilidad responsable, permitiendo que los conductores con ciertas limitaciones continúen conduciendo en condiciones adaptadas a sus capacidades.
Esta política no solo mejora la prevención de accidentes, sino que también promueve una movilidad más inclusiva y consciente, reafirmando el compromiso de la DGT con una conducción segura, responsable y accesible para todos los ciudadanos.