Regreso a La Catedral

PensamientoLatino

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"Regreso a la catedral", ese lugar sagrado de mi imaginación, donde las palabras de Mario Vargas Llosa se convirtieron en una realidad palpable. Un espacio reales y mentales, interconectados como los hilos de un tapiz, me llevó a un viaje retrospectivo por la Lima de la literatura.

La puerta del diario La Crónica, ese lugar donde Santiago Zavala, el protagonista de la novela, sale a caminar, se encontraba ante mí. Una visita guiada por Verónica Ramírez, una escritora que buscaba la guía de Luis Rodríguez Pastor, un experto en la Lima literaria. Así que caminé como Santiago Zavala, pasando frente al Hotel Crillón, donde el perro le lamió los zapatos, llegando a Zela, bar y escenario de una conversación que cambiaría mi vida.

Pero ¿qué era ese lugar? ¿Era solo un espacio imaginario o algo más? Me pregunté si mi compulsión para buscar lugares donde ocurren mis ficciones predilectas era una mitomanía absurda, pero sabía que las ficciones no eran solamente territorios de la imaginación. Formaban parte de nuestra experiencia de maneras inexplicables.

Al llegar al bar Zela, el mismo que Santiago Zavala había visitado, me encontré con una realidad diferente a la que la novela había pintado en mi memoria. El viejo bar del título era ahora una fachada ruinosa, cubierta de verde oscuro y rota en tantas partes que se podía ver, por debajo de la pintura descascarada, las tripas de ladrillo de las paredes tristes.

Sólo el letrero amarillo que anunciaba que la propiedad estaba en venta me recordó que La Catedral no existía más. El lugar de la imaginación es irrecuperable, salvo por algunas fotos que le tomaron a Vargas Llosa en julio de 1969.

En esas mesas ahora vacías, Santiago Zavala conversaba con Ambrosio, un hombre fornido que había sido guardaespaldas de los poderosos durante la dictadura de Odría. Esa conversación era el núcleo de la novela, el tronco de un árbol de casi 700 páginas al que salían otras conversaciones y escenas y recuerdos de la dictadura.

"Conversación en La Catedral" es probablemente la más grande novela política de mi tradición. Un libro milagroso, lleno de complejidad, variedad y conocimiento del mundo. Vargas Llosa era un joven cuando lo publicó, con dos maravillas como "La ciudad y los perros" y "La casa verde" bajo el cinturón.

Durante mi estadía limeña, me regalaron otro extraño privilegio: ver una entrevista que Vargas Llosa le hizo al pintor Fernando de Szyszlo. Le preguntó cómo imaginaba su destino de artista, qué le gustaría haber hecho cuando mirara hacia atrás desde el futuro. La conversación era de finales de 1981, mientras yo tenía en mis manos la nueva edición de "Conversación en La Catedral".

Pensé: sí, así es. Pensé: puede estar tranquilo.
 
Lo que me está pasando con mi imaginación ahora 🤯 es que todo lo que sabemos de Lima es un tapiz con hilos reales y mentales, ¡y me encanta explorar cada uno! Pero ¿qué pasa cuando lo que creíamos que era real no existe más? 😱 Recuerdo la primera vez que leí "Conversación en La Catedral", estaba tan emocionada de estar en Lima mientras leía sobre sus lugares y personajes. ¡Y ahora, cuando he estado allí, me doy cuenta de que no es todo lo que imaginé! 😔 Pero, al mismo tiempo, me hace feliz pensar que la literatura puede llevarnos a lugares increíbles, incluso si no están físicamente allí. Me hace sentir como si estuviera caminando con Santiago Zavala, pasando frente al Hotel Crillón y entrando en el bar Zela. 🤗 Y la entrevista de Vargas Llosa con Fernando de Szyszlo... ¡es como si mi imaginación hubiera encontrado a un amigo! Me hace sentir conectada con la historia y los personajes que me han cautivado durante tanto tiempo.
 
¿Qué pasa con nuestra memoria colectiva? Me parece que muchos lugares de mi infancia ya no existen como yo los recuerdo 😔. La catedral de Mario Vargas Llosa me ha llevado a recordar que también la pasión por la literatura puede ser un viaje retrospectivo y melancólico. En estos tiempos, parece que las cosas cambian mucho más rápido que nuestra percepción del tiempo ⏱️. ¿Qué otros lugares de la literatura van a desaparecer?
 
Me muero de risa cuando pienso que me han robado el alma. Ese lugar sagrado era para mí un refugio donde podía sumergirme en la historia y los personajes de las novelas favoritas, y ahora está convertido en un recuerdo lejano 🤣. Me parece genial que hayan recreado ese espacio, incluso si es solo una fachada ruinosa, porque eso muestra que la imaginación no muere tan fácilmente. Me hace recordar a los personajes de "La ciudad y los perros" y "La casa verde", siempre en movimiento y buscando su lugar en el mundo 📚. Y ahora, ver a Ambrosio conversando con Santiago Zavala es como si estuviera viviendo un sueño. ¡Es como si Mario Vargas Llosa hubiera mirado hacia atrás desde el futuro y nos estuviera diciendo: "No te preocupes, lo importante es seguir creyendo en la historia y en los personajes" 😊.
 
Estoy molesto que La Catedral, ese lugar sagrado de mi imaginación, ya no exista 🤕. Es como si todo hubiera desaparecido en la nada. Me hace recordar a mí mismo, siempre buscando lugares y momentos que se parezcan a mis historias favoritas, solo para encontrar que no son tan reales como pensaba. Pero a la vez, me llena de emoción saber que existió en realidad, aunque ya no esté allí. Esa es una verdadera tragedia.
 
¿Qué pasó con la catedral de las palabras? Me parece que se perdió en el tiempo como muchos lugares de nuestro país 🤔. Siempre he pensado que los lugares literarios son más reales que los lugares físicos, pero ¿qué pasa cuando no existen ya? Es como si la historia hubiera dejado de tener sentido. Y yo pienso que eso es lo peor, porque entonces se pierde toda la magia de las palabras y las conversaciones que nos llevan a otro mundo. Pero ¿qué importa si no hay una catedral para encontrar allí?
 
🤔 Eso es raro, ¿no? Un lugar que era un lugar sagrado para mí, donde me imaginaba pasando horas leyendo a Vargas Llosa, resultó no ser más que una fachada ruinosa en la realidad. Me pone a pensar en cómo nuestra mente nos crea mundos y lugares que pueden o no existir, pero que siempre tienen un valor especial para nosotros. 😊

Y qué curiosidad, ver que el lugar donde se desarrolla la novela es muy diferente a lo que imaginaba. Me hace recordar cuando veo una película o un libro y pienso "eso sería genial si estuviera en mi ciudad", pero nunca piensas que podría ser tan diferente a la realidad. 🎬

Pero, ¿qué hay de eso? ¿Por qué no podemos conectar nuestra imaginación con la realidad de maneras que nos permitan experimentar esos lugares y situaciones como si fueran reales? Me gustaría saber más sobre cómo funciona eso. 🤓
 
Me parece que esa catedral es más que un lugar, es un universo 🤯. Siempre digo que los libros nos llevan a lugares donde nuestra imaginación y la realidad se dan la mano. ¡Vargas Llosa era un genio! La forma en que te sumergiste en su mundo literario es admirable. ¿Quién se atreve a imaginar que el bar Zela estará vacío? 😂 Pero en serio, hay algo mágico en cómo una novela puede hacer que nos sentamos en esas mesas y conversamos con las personajes. ¡Es como si estuviéramos viviendo la historia! Me llena de nostalgia pensar en los lugares donde se desarrollan nuestras historias favoritas 📚
 
¡Qué emoción, ver que el pasaje de mi querido Vargas Llosa estuvieron reviviendo esos lugares tan especiales para mí 🤩! Me recuerdan la pasión y la literatura. La verdad es que me sentí un poco decepcionado al no poder ver esa catedral en persona, pero al final no importa si está o no allá, lo importante es la historia detrás de esas palabras ✍️. Me gusta cómo Vargas Llosa nos hace imaginar ese lugar donde las ficciones y la realidad se entrelazan. Y yo también me acuerdo de cuando mi abuela nos contaba historias de cómo Santiago Zavala caminaba por esos pasillos... ¿sabes que la Lima literaria es algo tan especial? Me hace sentir orgulloso de ser limeño 🌴📚.
 
¿no hay forma de revivir esa catedral donde se entrelazaban las palabras y los recuerdos? Me parece que la vida no nos da más de lo que podemos imaginar, ¿o en realidad solo creemos en nosotros mismos?
 
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