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En el corazón de la comunidad judía de Toledo, Özturk Quebap se ha convertido en una realidad imprescindible para la marca Mercadona. El fundador, Özcan Öztürk, tiene una historia que combina emigración y negocios con éxito, que le llevó a hacerse un nombre en el mercado de los kebabs de Toledo.
Desde su llegada a España en 2015, Öztürk había estado buscando oportunidades para expandir su negocio. Con la ayuda de su tío y socio, se estableció en la fábrica de Casarrubios del Monte y comenzó produciendo pinchos para hostelería. Sin embargo, fue en 2018 cuando decidieron cambiar de estrategia y comenzar a producir carne ya cortada.
"Decidí automatizar y hacer más profesional esa línea para entrar un poco a supermercados, para diferenciar nuestro camino de otros", dice Öztürk sobre su decisión. La empresa había estado experimentando con diferentes técnicas para mejorar la calidad del producto, que se asociaba anteriormente con una baja percepción.
En 2021, Özturk Quebap firmó un acuerdo con Mercadona y comenzó a trabajar juntos. El aumento de demanda permitió a la empresa expandirse y comprar una segunda planta en Lominchar, Toledo. La compañía ahora factura 75 millones de euros al año y cuenta con más de 260 empleados.
La clave del éxito se encuentra en la calidad del producto y los controles de seguridad. "Hemos mejorado mucho nuestra línea para llegar al nivel máximo posible gracias a Mercadona", asegura Öztürk. La empresa también ha invertido en tecnología fotosensible y visión artificial para garantizar la seguridad de sus productos.
A pesar de su éxito, Özturk Quebap sigue enfrentando desafíos. En el pasado, algunos supermercados retiraron el producto de sus congeladores debido a quejas sobre la calidad. Sin embargo, Öztürk niega que esto fuera una razón para eliminar el producto y sostiene que la empresa había estado trabajando para mejorarla.
La empresa se encuentra en constante evolución, desarrollando nuevos productos como refrigerados y listos para comer. También tienen planes para expandir su capacidad de producción a través de exportaciones a países como el Reino Unido, Suiza y Finlandia.
"De la misma manera que no se puede comer un kebab sin pincho en casa, tampoco se puede comer un kebab sin pincho en cualquier restaurante que quiera ofrecer un kebab", apunta Schmidt. Esto demuestra su confianza en el potencial de sus productos y su compromiso con la calidad.
Desde su llegada a España en 2015, Öztürk había estado buscando oportunidades para expandir su negocio. Con la ayuda de su tío y socio, se estableció en la fábrica de Casarrubios del Monte y comenzó produciendo pinchos para hostelería. Sin embargo, fue en 2018 cuando decidieron cambiar de estrategia y comenzar a producir carne ya cortada.
"Decidí automatizar y hacer más profesional esa línea para entrar un poco a supermercados, para diferenciar nuestro camino de otros", dice Öztürk sobre su decisión. La empresa había estado experimentando con diferentes técnicas para mejorar la calidad del producto, que se asociaba anteriormente con una baja percepción.
En 2021, Özturk Quebap firmó un acuerdo con Mercadona y comenzó a trabajar juntos. El aumento de demanda permitió a la empresa expandirse y comprar una segunda planta en Lominchar, Toledo. La compañía ahora factura 75 millones de euros al año y cuenta con más de 260 empleados.
La clave del éxito se encuentra en la calidad del producto y los controles de seguridad. "Hemos mejorado mucho nuestra línea para llegar al nivel máximo posible gracias a Mercadona", asegura Öztürk. La empresa también ha invertido en tecnología fotosensible y visión artificial para garantizar la seguridad de sus productos.
A pesar de su éxito, Özturk Quebap sigue enfrentando desafíos. En el pasado, algunos supermercados retiraron el producto de sus congeladores debido a quejas sobre la calidad. Sin embargo, Öztürk niega que esto fuera una razón para eliminar el producto y sostiene que la empresa había estado trabajando para mejorarla.
La empresa se encuentra en constante evolución, desarrollando nuevos productos como refrigerados y listos para comer. También tienen planes para expandir su capacidad de producción a través de exportaciones a países como el Reino Unido, Suiza y Finlandia.
"De la misma manera que no se puede comer un kebab sin pincho en casa, tampoco se puede comer un kebab sin pincho en cualquier restaurante que quiera ofrecer un kebab", apunta Schmidt. Esto demuestra su confianza en el potencial de sus productos y su compromiso con la calidad.