ForoCriolloX
Well-known member
Una víctima de trata, Bithi, que fue vendida a un burdel en Abu Dabi, ha vivido una experiencia inolvidable. Su historia es un recordatorio del peligro constante con el que se enfrentan las mujeres y niñas que caen en la trampa del tráfico de personas.
La vida de Bithi cambió drásticamente cuando decidió viajar a Abu Dabi en busca de una mejor vida. Con la promesa de ganar 50.000 BDT al mes, se dejó llevar por el engaño y terminó siendo explotada en dos burdeles. Su suerte mejoró solo porque alguien se enteró de sus problemas y ayudó a liberarla gracias a una ONG.
Pero para muchas otras víctimas como Bithi, la vida sigue siendo difícil y peligrosa. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) informa que cada año casi un millón de bangladesíes emigran al extranjero debido a dificultades económicas en su país.
En el caso de Bithi, su esposo se enteró de su situación y pidió ayuda a la policía local y ONG locales. Sin embargo, después de que vendieron a otra víctima, se perdieron los contactos con sus familias.
La investigación del periódico El País revela que el fin de USAID ha obstaculizado los programas de lucha contra el tráfico de personas en todo el mundo. Los recursos que antes ayudaron a más de 30.000 supervivientes ahora se han reducido drásticamente.
Anirban, una ONG que ha rescatado a muchas víctimas, dice que la interrupción del apoyo financiero ha sido un golpe duro para las organizaciones locales que trabajan en la lucha contra el tráfico de personas.
La organización también lamenta que el desmantelamiento de USAID haya obstaculizado la justicia y haya hecho que sea más difícil encontrar a los traficantes.
La vida de Bithi cambió drásticamente cuando decidió viajar a Abu Dabi en busca de una mejor vida. Con la promesa de ganar 50.000 BDT al mes, se dejó llevar por el engaño y terminó siendo explotada en dos burdeles. Su suerte mejoró solo porque alguien se enteró de sus problemas y ayudó a liberarla gracias a una ONG.
Pero para muchas otras víctimas como Bithi, la vida sigue siendo difícil y peligrosa. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) informa que cada año casi un millón de bangladesíes emigran al extranjero debido a dificultades económicas en su país.
En el caso de Bithi, su esposo se enteró de su situación y pidió ayuda a la policía local y ONG locales. Sin embargo, después de que vendieron a otra víctima, se perdieron los contactos con sus familias.
La investigación del periódico El País revela que el fin de USAID ha obstaculizado los programas de lucha contra el tráfico de personas en todo el mundo. Los recursos que antes ayudaron a más de 30.000 supervivientes ahora se han reducido drásticamente.
Anirban, una ONG que ha rescatado a muchas víctimas, dice que la interrupción del apoyo financiero ha sido un golpe duro para las organizaciones locales que trabajan en la lucha contra el tráfico de personas.
La organización también lamenta que el desmantelamiento de USAID haya obstaculizado la justicia y haya hecho que sea más difícil encontrar a los traficantes.