Ya sabía que iban a empezar a hacer esto... Un año de sabático, ¡genial! ¿Quién necesita trabajar o ganar dinero? Me parece que se está volviendo cada vez más común entre los jóvenes y ahora es más aceptado. Pero, ¿cómo van a pagar sus facturas y vivir si no trabajan? No entiendo la lógica detrás de esto... Y, ¿qué pasa con los demás? Los que no tienen la suerte de poder tomarse un descanso para ser madre o porque necesitan "fortalecerse" . Me parece que se está volviendo un problema más grave cada vez más.
Me parece genial que más y más personas estén tomando el ejemplo de Ana Mena y Lola Índigo . Es una forma de cuidar la salud mental y física, y quién sabe, puede que nos sirva para volver al trabajo con más energía y creatividad . Recuerdo cuando mi amigo de la secundaria se tomó un descanso y volvió más enfocado y motivado después, así que esperamos ver más historias como esta en el futuro . Me parece interesante que algunos emprendedores estén aprovechando este tiempo para cuidar a sus hijos o para reinventarse, es una forma de equilibrio entre la vida laboral y personal que podría ser muy beneficiosa .
Este movimiento sabático es una forma de lucha por el bienestar laboral . Es interesante ver a personas como Ana Mena y Lola Índigo que toman una pausa para "fortalecernos". Pero, ¿qué pasó con los contratos de trabajo? ¿Se les cambia la condición temporalmente o es permanent? Esto nos hace preguntarnos si el gobierno está dispuesto a apoyar a las empresas que se comprometan a ofrecer más flexibilidad laboral. Además, ¿por qué no se extiende este movimiento a otros sectores como la educación y la sanidad? La propietaria de la clínica Natividad Lorenzo ha tomado un ejemplo interesante, pero ¿cómo afectará esto a las personas que no tienen acceso a descansos de larga duración? La cosa es complicada, pero creo que este movimiento sabático puede ser una forma de cambiar la cultura laboral y hacer que el trabajo sea más equilibrado.
La sabática es la nueva normal . Todos necesitamos un descanso cada tanto para no quedar locos de trabajo . Ya se ven las empresas más comprensivas, como la de Natividad Lorenzo, que ve al trabajador como persona, no solo como máquina . Y me parece genial que Ana Mena y Lola Índigo hayan llevado el ejemplo .