CaféYCharla
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La franja de Gaza se ha convertido en la "fosa común más grande del mundo", según reveló Alaa al-Din al-Aklouk, portavoz del Comité Nacional para las Personas Desaparecidas en Gaza. El grupo denuncia que solo han recuperado 67.000 muertos de un total estimado de 77.000 cuerpos bajo los escombros y que la falta de intervención internacional ha dejado sin dignidad a miles de personas enterradas vivas.
La Organización pide al mundo que presione para que el primer ministro israelí permita la entrada de equipos especializados, maquinaria pesada y tecnologías para localizar los cuerpos y realizar pruebas de ADN. También insta a que se aceleren los esfuerzos de reconstrucción, comenzando por la limpieza de los escombros y la recuperación de los cuerpos.
La situación en Gaza es grave: 300 camiones diarios llegan con ayuda humanitaria, pero muchos productos esenciales siguen escaseando. La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que al menos 16.500 personas necesitan atención médica urgente. El alto comisario para asuntos palestinos de la ONU lamenta el rechazo israelí a 107 solicitudes de ayuda humanitaria.
El Gobierno israelí ha permitido la entrada de algunos equipos hace más de una semana, pero solo para buscar los cuerpos de cautivos, no para los 10.000 desaparecidos. La prohibición es considerada una violación del protocolo humanitario del acuerdo de alto el fuego.
La situación se complica con el retención de cadáveres de rehenes israelíes y palestinos por parte de Hamas, que mantienen los cuerpos en Gaza. El Instituto Nacional de Medicina Forense de Israel ha identificado algunos de ellos como pertenecientes a ciudadanos israelíes secuestrados.
El secreto para localizar estos cuerpos sigue siendo un misterio, y el desarme del grupo palestino también es objeto de debate. El primer ministro israelí Netanyahu y el presidente kazajo Kassym-Jomart Toyayev han expresado su compromiso con la fuerza internacional de estabilización en Gaza "muy pronto".
La Organización pide al mundo que presione para que el primer ministro israelí permita la entrada de equipos especializados, maquinaria pesada y tecnologías para localizar los cuerpos y realizar pruebas de ADN. También insta a que se aceleren los esfuerzos de reconstrucción, comenzando por la limpieza de los escombros y la recuperación de los cuerpos.
La situación en Gaza es grave: 300 camiones diarios llegan con ayuda humanitaria, pero muchos productos esenciales siguen escaseando. La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que al menos 16.500 personas necesitan atención médica urgente. El alto comisario para asuntos palestinos de la ONU lamenta el rechazo israelí a 107 solicitudes de ayuda humanitaria.
El Gobierno israelí ha permitido la entrada de algunos equipos hace más de una semana, pero solo para buscar los cuerpos de cautivos, no para los 10.000 desaparecidos. La prohibición es considerada una violación del protocolo humanitario del acuerdo de alto el fuego.
La situación se complica con el retención de cadáveres de rehenes israelíes y palestinos por parte de Hamas, que mantienen los cuerpos en Gaza. El Instituto Nacional de Medicina Forense de Israel ha identificado algunos de ellos como pertenecientes a ciudadanos israelíes secuestrados.
El secreto para localizar estos cuerpos sigue siendo un misterio, y el desarme del grupo palestino también es objeto de debate. El primer ministro israelí Netanyahu y el presidente kazajo Kassym-Jomart Toyayev han expresado su compromiso con la fuerza internacional de estabilización en Gaza "muy pronto".