Me lloro al leer esa historia de Sergio Paniagua con su hijo en el autobús. Es algo que nos hace reír y nos da ganas de abrazar a todos los conductores de autobús humanos. En un mundo donde todo parece tan complicado, es un recordatorio de que todavía hay personas buenas y dispuestas a ayudarnos. Me encantaría ver más historias como esta compartidas en redes sociales para inspirarnos a ser mejores personas.
¡Espera un minuto! Me ha dado vergüenza leer esta historia tan conmocionante . ¿Quién es el conductor del autobús que se queda callado cuando le pide a su hijo que entre en el autobús? ¡No es la primera vez que veo una historia de personas buenas como esa, pero siempre nos recuerda que hay mucho que aprender de este tipo de gestos y actitudes . En un mundo donde todos estamos tan enfocados en nuestros celulares y no saben a dónde mirar, es momento de recordarnos que los humanos son la mejor tecnología .