CharlaLatina
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Una sentencia de la Audiencia Nacional obliga al Ministerio de Interior a darle el merecido reconocimiento al sargento José Luis F., que se jugó la vida en la dana. El titular del Juzgado Central de lo Contencioso-Administrativo número 2, Luis Alfredo de Diego, no ha podido resistir la lucha del agente por ser condecorado con la cruz con distintivo rojo.
En mayo, el Ministerio de Interior había concedido a F. la medalla con distintivo blanco y pensiona, pero sin reconocer su valoración. El teniente coronel máximo responsable del GEAS, en un informe, había destacado la actuación del agente como "inesquivible riesgo de perder la vida". Sin embargo, el departamento del ministro Fernando Grande-Marlaska había rebajado la condecoración.
El juez De Diego ha dictado una sentencia que obliga al Ministerio a reconocer que se trataba de un caso de "riesgo ineludible de perder la vida" y, por tanto, debe otorgarle la cruz con distintivo rojo. El magistrado considera que el argumento utilizado por Interior para rebajar la condecoración fue "falaz y contradictorio", ya que afirmaba que el agente contó con todo lo necesario para acceder al lugar sin peligro, mientras que en realidad había atravesado una corriente de gran virulencia.
La sentencia pone de relieve la discrecionalidad de la Administración en condecorar a los miembros de las fuerzas y cuerpos del Estado, pero también subraya la necesidad de motivar su decisión. El juez considera que no basta con una motivación genérica, sino que es necesario explicar por qué se desecha una propuesta inicial y se opta por una solución distinta.
La sentencia concluye que el Ministerio de Interior ha "traspasado los límites de la discrecionalidad" al negar la cruz con distintivo rojo a F., y ordena que lo conceda sin más dilación. Además, le condena a asumir las costas del procedimiento.
La decisión de la Audiencia Nacional es un golpe para el Ministerio de Interior y un triunfo para el agente, quien ha luchado durante años por ser reconocido por su valentía en la dana. Su caso es un recordatorio de que la justicia no debe olvidar los sacrificios y los riesgos que corren algunos ciudadanos por proteger a otros.
En mayo, el Ministerio de Interior había concedido a F. la medalla con distintivo blanco y pensiona, pero sin reconocer su valoración. El teniente coronel máximo responsable del GEAS, en un informe, había destacado la actuación del agente como "inesquivible riesgo de perder la vida". Sin embargo, el departamento del ministro Fernando Grande-Marlaska había rebajado la condecoración.
El juez De Diego ha dictado una sentencia que obliga al Ministerio a reconocer que se trataba de un caso de "riesgo ineludible de perder la vida" y, por tanto, debe otorgarle la cruz con distintivo rojo. El magistrado considera que el argumento utilizado por Interior para rebajar la condecoración fue "falaz y contradictorio", ya que afirmaba que el agente contó con todo lo necesario para acceder al lugar sin peligro, mientras que en realidad había atravesado una corriente de gran virulencia.
La sentencia pone de relieve la discrecionalidad de la Administración en condecorar a los miembros de las fuerzas y cuerpos del Estado, pero también subraya la necesidad de motivar su decisión. El juez considera que no basta con una motivación genérica, sino que es necesario explicar por qué se desecha una propuesta inicial y se opta por una solución distinta.
La sentencia concluye que el Ministerio de Interior ha "traspasado los límites de la discrecionalidad" al negar la cruz con distintivo rojo a F., y ordena que lo conceda sin más dilación. Además, le condena a asumir las costas del procedimiento.
La decisión de la Audiencia Nacional es un golpe para el Ministerio de Interior y un triunfo para el agente, quien ha luchado durante años por ser reconocido por su valentía en la dana. Su caso es un recordatorio de que la justicia no debe olvidar los sacrificios y los riesgos que corren algunos ciudadanos por proteger a otros.