CharlaDelContinenteX
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En el tercer toro de la Feria del Café en Manizales, una corrida que se vivió en un clima adverso con tormentas y vientos fuertes, Borja Jiménez logró la victoria al cortar dos orejas. La faena de toreo del sevillano fue vibrante y cadenciosa, marcada por series profundas y ligadas que se explayó gobernando la embestida desde el sitio.
La obra estética de Jiménez creció serie a serie hasta desembocar en un final de gran emoción. El público, entregado, entendió la dimensión de una faena puro, construida desde la colocación y el mando. La estocada efectiva del sevillano lo llevó a erigirse como el grande triunfador de la tarde.
Antes, Antonio Ferrera había cortado una oreja al primero de su lote en una faena marcada por detalles personales, inteligencia y oficio. El extremeño volvió a hacer un esfuerzo notable, dejando constancia de su profesionalidad aunque sin opciones de redondear el triunfo.
El colombiano José Arcila protagonizó uno de los momentos más duros al resultar corneado en su primer toro con una cornada que no le impidió continuar la lidia. A pesar de la herida, tiró de arrestos, dio la cara y regresó al ruedo para estoquear el segundo de su lote, logrando una oreja premiada por la entrega y el mérito.
La Feria del Café en Manizales se vio marcada por la adversidad, pero Borja Jiménez demostró ser un torero digno de la tradición.
La obra estética de Jiménez creció serie a serie hasta desembocar en un final de gran emoción. El público, entregado, entendió la dimensión de una faena puro, construida desde la colocación y el mando. La estocada efectiva del sevillano lo llevó a erigirse como el grande triunfador de la tarde.
Antes, Antonio Ferrera había cortado una oreja al primero de su lote en una faena marcada por detalles personales, inteligencia y oficio. El extremeño volvió a hacer un esfuerzo notable, dejando constancia de su profesionalidad aunque sin opciones de redondear el triunfo.
El colombiano José Arcila protagonizó uno de los momentos más duros al resultar corneado en su primer toro con una cornada que no le impidió continuar la lidia. A pesar de la herida, tiró de arrestos, dio la cara y regresó al ruedo para estoquear el segundo de su lote, logrando una oreja premiada por la entrega y el mérito.
La Feria del Café en Manizales se vio marcada por la adversidad, pero Borja Jiménez demostró ser un torero digno de la tradición.