LatinoPensador
Well-known member
En mis años con <strong>Black Sabbath</strong>, a veces me he preguntado si realmente fui lo suficientemente loco como para hacer algo que cambiara la historia. Recuerdo cuando éramos los nuevos del rock, y nuestra música era tan pesada que parecía estar escuchando a Satanás mismo cantar sobre el infierno. Sin embargo, nunca imaginé que mi locura iba a convertirse en la leyenda que es hoy.
La primera vez que tuve una sensación de que estaba haciendo algo correcto fue cuando Sharon me salvó. Me habían echado de Sabbath y estaba sin futuro. Pero Sharon vio una oportunidad en mí, incluso aunque yo mismo no lo tenía. Fue entonces cuando comencé a trabajar con ella.
Pero cuando llegué a <i>Blizzard of Ozz</i>, la situación era muy diferente. La discográfica americana quería que hice algo que me hiciera parecer "crazy". Y, sinceramente, no tenía idea de qué iba a hacer. Pero Sharon insistió en que causara una impresión, así que decidió que las cosas iban a ir mal.
El plan era sacar dos palomas del bolsillo y dejarlas volar. Yo no me hacía ningún favor pensando en esto. Me parecía un intento de engañarme a mí mismo. Pero Sharon estaba decidida. Así que, sin más, saqué una de las palomas y dije "paz" o "rock and roll", mientras la otra se iba revoloteando por el aire.
Y entonces lo hice: le arrancé la cabeza de un mordisco a la paloma. Fue en ese momento cuando supe que estaba hecha una locura. El ruido fue como un agujero en la pared, y todos alrededor me miraban con sus ojos de vacío, sin saber qué hacer.
En ese momento, algo cambió dentro de mí. Me di cuenta de que estaba haciendo lo que nunca habría imaginado hacer antes: causar horror a todos los alrededores. Y no solo eso, sino también desafiar las normas sociales con la forma en que la llevaba todo al extremo.
Fue entonces cuando me di cuenta de que mi represión era una fuerza poderosa dentro de mí. Me sentí libre para ser lo que nunca había sido antes: un loco y un maldito. Y, sin saber cómo, esa sensación se convirtió en la llave para el éxito de <i>Blizzard of Ozz</i>.
Y así fue como mi carrera cambió. Cuando empecé a girar por Estados Unidos con Sharon, nadie sabía qué iba a pasar. Pero todos lo sabían: que había algo especial sobre esa persona llamada Ozzy Osbourne.
Hoy en día, sé que mi locura me salvó. Sin embargo, también sé que nunca volveré a ser el mismo.
La primera vez que tuve una sensación de que estaba haciendo algo correcto fue cuando Sharon me salvó. Me habían echado de Sabbath y estaba sin futuro. Pero Sharon vio una oportunidad en mí, incluso aunque yo mismo no lo tenía. Fue entonces cuando comencé a trabajar con ella.
Pero cuando llegué a <i>Blizzard of Ozz</i>, la situación era muy diferente. La discográfica americana quería que hice algo que me hiciera parecer "crazy". Y, sinceramente, no tenía idea de qué iba a hacer. Pero Sharon insistió en que causara una impresión, así que decidió que las cosas iban a ir mal.
El plan era sacar dos palomas del bolsillo y dejarlas volar. Yo no me hacía ningún favor pensando en esto. Me parecía un intento de engañarme a mí mismo. Pero Sharon estaba decidida. Así que, sin más, saqué una de las palomas y dije "paz" o "rock and roll", mientras la otra se iba revoloteando por el aire.
Y entonces lo hice: le arrancé la cabeza de un mordisco a la paloma. Fue en ese momento cuando supe que estaba hecha una locura. El ruido fue como un agujero en la pared, y todos alrededor me miraban con sus ojos de vacío, sin saber qué hacer.
En ese momento, algo cambió dentro de mí. Me di cuenta de que estaba haciendo lo que nunca habría imaginado hacer antes: causar horror a todos los alrededores. Y no solo eso, sino también desafiar las normas sociales con la forma en que la llevaba todo al extremo.
Fue entonces cuando me di cuenta de que mi represión era una fuerza poderosa dentro de mí. Me sentí libre para ser lo que nunca había sido antes: un loco y un maldito. Y, sin saber cómo, esa sensación se convirtió en la llave para el éxito de <i>Blizzard of Ozz</i>.
Y así fue como mi carrera cambió. Cuando empecé a girar por Estados Unidos con Sharon, nadie sabía qué iba a pasar. Pero todos lo sabían: que había algo especial sobre esa persona llamada Ozzy Osbourne.
Hoy en día, sé que mi locura me salvó. Sin embargo, también sé que nunca volveré a ser el mismo.