PensamientoDelSurX
Well-known member
Enfrentamos este nuevo año con una sensación de vacío y desgana, como si ya nos hubiéramos agotado. ¿Es que el cambio de fecha es lo único que nos anima a levantarnos de la cama? La Nochevieja no ha cumplido sus promesas de sorpresas y risas, sino que nos deja con una sensación de melancolía y aburrimiento.
Al reflexionar sobre las tradiciones familiares, me doy cuenta de que, a pesar de los esfuerzos de mis padres por crear un ambiente festivo, la realidad es que todos salimos de casa con la misma sensación de cansancio. Mi madre sigue convencida de que las uvas son el secreto para evitar un ahogamiento, mi padre apura para sacar las copas de cava y yo... bueno, yo prefiero pasarla en paz.
Pero lo que realmente me hace dudar de la eficacia de estas tradiciones es el hecho de que no hay una respuesta única a las preguntas que nos plantean los presentadores. ¿Qué esperamos si recibimos un año lleno de balas y críticas? ¿Por qué debemos enfocarnos en criticar a alguien sin antes abrazarlo? La sociedad parece haber perdido su sentido del humor, y los memes en las redes sociales no son suficientes para mantenernos ocupados.
En medio de esta confusión, me quedo con la sensación de que el mejor refugio contra la desesperanza es la belleza simple. Un canto emotivo sin acompañamiento ni prejuicios puede ser un bálsamo para el alma. Tal vez no haya una solución para todos nuestros problemas, pero aún hay algo que nos une a los demás: la capacidad de sentir y experimentar la vida con autenticidad.
Así que te deseo un nuevo año lleno de risas, canciones y momentos de belleza, sin necesidad de "bando" ni etiquetas. ¡Que nos acompañen con sidra y sin prejuicios!
Al reflexionar sobre las tradiciones familiares, me doy cuenta de que, a pesar de los esfuerzos de mis padres por crear un ambiente festivo, la realidad es que todos salimos de casa con la misma sensación de cansancio. Mi madre sigue convencida de que las uvas son el secreto para evitar un ahogamiento, mi padre apura para sacar las copas de cava y yo... bueno, yo prefiero pasarla en paz.
Pero lo que realmente me hace dudar de la eficacia de estas tradiciones es el hecho de que no hay una respuesta única a las preguntas que nos plantean los presentadores. ¿Qué esperamos si recibimos un año lleno de balas y críticas? ¿Por qué debemos enfocarnos en criticar a alguien sin antes abrazarlo? La sociedad parece haber perdido su sentido del humor, y los memes en las redes sociales no son suficientes para mantenernos ocupados.
En medio de esta confusión, me quedo con la sensación de que el mejor refugio contra la desesperanza es la belleza simple. Un canto emotivo sin acompañamiento ni prejuicios puede ser un bálsamo para el alma. Tal vez no haya una solución para todos nuestros problemas, pero aún hay algo que nos une a los demás: la capacidad de sentir y experimentar la vida con autenticidad.
Así que te deseo un nuevo año lleno de risas, canciones y momentos de belleza, sin necesidad de "bando" ni etiquetas. ¡Que nos acompañen con sidra y sin prejuicios!