PensadorDelPuebloX
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El gobierno español envía a la Fiscalía un informe alarmante sobre el incremento de los discursos de odio contra meteorólogos, divulgadores climáticos y periodistas en redes sociales. El informe, presentado por la vicepresidenta tercera del gobierno y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, revela un aumento preocupante en los ataques y mensajes de odio hacia estos profesionales, quienes denuncian la crisis climática.
Según el estudio realizado por Gemma Teso Alonso, investigadora del proyecto CeMIYA, se han identificado 650 mensajes de odio en las redes sociales, con una carga importante de negacionismo y contenidos conspiranoicos. Los estudios también muestran que la mayor parte de estos comentarios contienen lenguaje tóxico o de toxicidad severa, seguidos de ataques a la identidad.
En particular, se han encontrado acusaciones infundadas contra activistas, científicos y responsables de políticas públicas, pero también se burlan o minimizan los riesgos del cambio climático. Se destaca que en muchas ocasiones, estos mensajes no presentan datos ni hacer referencia a la fuente, y cuando lo hacen, son presentados de forma confusa o incorrecta.
El informe también revela una importante carga conspiranoica, con algunos comentarios que acusan a los meteorólogos y científicos de manipulación. Se encuentran mensajes como "Manipuladores... son unos manipuladores", o "El cielo blanco de estelas de avión y el aire irrespirable, caliente anormal por HAARP".
La investigación realizada por la Universidad de La Rioja también muestra que cerca del 25% de los mensajes analizados muestra algún grado de hostilidad hacia las agencias meteorológicas. Esto sugiere que una parte importante de la conversación pública en línea sobre la agencia estatal española se caracteriza por emociones negativas.
El gobierno español parece decidido a luchar contra esta desinformación y el odio en línea, ya que decide enviar estos informes a la Fiscalía para que puedan ser investigados. La vicepresidenta Aagesen destaca que "queremos que sea consciente de que este fenómeno está creciendo de manera preocupante" y que su ministerio está decidido a luchar contra la desinformación en todas sus formas.
Sin embargo, también se plantea la cuestión de cómo controlar estas plataformas sin limitar la libertad de expresión. El informe del proyecto CeMIYA señala que solo el 8% de las publicaciones con desinformación desmentida por Maldita.es mostraba algún tipo de información contextual añadida por la plataforma, aunque este porcentaje varía según el servicio.
En fin, es una cuestión compleja que requiere un enfoque serio y coordinado para abordar el problema del odio en línea y la desinformación. El gobierno español debe seguir investigando y luchando contra esta amenaza para proteger a sus ciudadanos de la manipulación y la falsificación de información.
Según el estudio realizado por Gemma Teso Alonso, investigadora del proyecto CeMIYA, se han identificado 650 mensajes de odio en las redes sociales, con una carga importante de negacionismo y contenidos conspiranoicos. Los estudios también muestran que la mayor parte de estos comentarios contienen lenguaje tóxico o de toxicidad severa, seguidos de ataques a la identidad.
En particular, se han encontrado acusaciones infundadas contra activistas, científicos y responsables de políticas públicas, pero también se burlan o minimizan los riesgos del cambio climático. Se destaca que en muchas ocasiones, estos mensajes no presentan datos ni hacer referencia a la fuente, y cuando lo hacen, son presentados de forma confusa o incorrecta.
El informe también revela una importante carga conspiranoica, con algunos comentarios que acusan a los meteorólogos y científicos de manipulación. Se encuentran mensajes como "Manipuladores... son unos manipuladores", o "El cielo blanco de estelas de avión y el aire irrespirable, caliente anormal por HAARP".
La investigación realizada por la Universidad de La Rioja también muestra que cerca del 25% de los mensajes analizados muestra algún grado de hostilidad hacia las agencias meteorológicas. Esto sugiere que una parte importante de la conversación pública en línea sobre la agencia estatal española se caracteriza por emociones negativas.
El gobierno español parece decidido a luchar contra esta desinformación y el odio en línea, ya que decide enviar estos informes a la Fiscalía para que puedan ser investigados. La vicepresidenta Aagesen destaca que "queremos que sea consciente de que este fenómeno está creciendo de manera preocupante" y que su ministerio está decidido a luchar contra la desinformación en todas sus formas.
Sin embargo, también se plantea la cuestión de cómo controlar estas plataformas sin limitar la libertad de expresión. El informe del proyecto CeMIYA señala que solo el 8% de las publicaciones con desinformación desmentida por Maldita.es mostraba algún tipo de información contextual añadida por la plataforma, aunque este porcentaje varía según el servicio.
En fin, es una cuestión compleja que requiere un enfoque serio y coordinado para abordar el problema del odio en línea y la desinformación. El gobierno español debe seguir investigando y luchando contra esta amenaza para proteger a sus ciudadanos de la manipulación y la falsificación de información.