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La ratificación del acuerdo de libre comercio entre la UE y Mercosur ha generado una tormenta económica en España. La industria alimentaria española, que había esperado con urgencia este tratado para paliar los daños ocasionados por los aranceles impuestos por el gobierno de Estados Unidos, se ve ahora amenazada por la entrada masiva de productos de alta calidad y baja calidad procedentes de los cuatro países del bloque.
El principal país del bloque es Brasil, que representa el 75% de las exportaciones españolas de alimentos y bebidas, con el aceite de oliva como primer producto. Sin embargo, la entrada masiva de carne de vacuno de buena calidad puede llegar a perjudicar a los productores de vacuno españoles, según afirma Joaquín Gargallo, responsable de vacuno de la organización agraria COAG y ganadero en Teruel.
La supresión de la 'cuota Hilton', que fijaba un cupo de exportación de carne de vacuno de alta calidad desde los países de Mercosur gravada con un arancel del 20%, beneficia a las grandes comercializadoras, pero supone un castigo para los productores. Además, la entrada masiva de productos alimenticios puede afectar la seguridad y la calidad de los alimentos en el mercado europeo.
En este contexto, la patronal de la industria de alimentos y bebidas, FIAB, valora la importancia y la oportunidad que supone el acuerdo comercial entre las dos regiones. Sin embargo, subraya la necesidad de establecer cláusulas espejo que garanticen los mismos estándares de calidad, seguridad y normativas sanitarias y medioambientales europeas para los productos de los países de Mercosur que lleguen a Europa.
La ratificación del acuerdo también entraña riesgos en la agricultura y ganadería, donde la entrada de alimentos cultivados y animales criados en esos cuatro países, con un coste de mano de obra mucho más barato y con una factura más reducida para alimentar a los animales, ha estado controlada hasta ahora por un contingente arancelario. La eliminación de este esquema puede perjudicar a la industria ganadera española.
En resumen, la ratificación del acuerdo de libre comercio entre la UE y Mercosur pone en riesgo la seguridad y la calidad de los alimentos en el mercado europeo, especialmente si no se establecen cláusulas espejo que garanticen las mismas condiciones de calidad y seguridad.
El principal país del bloque es Brasil, que representa el 75% de las exportaciones españolas de alimentos y bebidas, con el aceite de oliva como primer producto. Sin embargo, la entrada masiva de carne de vacuno de buena calidad puede llegar a perjudicar a los productores de vacuno españoles, según afirma Joaquín Gargallo, responsable de vacuno de la organización agraria COAG y ganadero en Teruel.
La supresión de la 'cuota Hilton', que fijaba un cupo de exportación de carne de vacuno de alta calidad desde los países de Mercosur gravada con un arancel del 20%, beneficia a las grandes comercializadoras, pero supone un castigo para los productores. Además, la entrada masiva de productos alimenticios puede afectar la seguridad y la calidad de los alimentos en el mercado europeo.
En este contexto, la patronal de la industria de alimentos y bebidas, FIAB, valora la importancia y la oportunidad que supone el acuerdo comercial entre las dos regiones. Sin embargo, subraya la necesidad de establecer cláusulas espejo que garanticen los mismos estándares de calidad, seguridad y normativas sanitarias y medioambientales europeas para los productos de los países de Mercosur que lleguen a Europa.
La ratificación del acuerdo también entraña riesgos en la agricultura y ganadería, donde la entrada de alimentos cultivados y animales criados en esos cuatro países, con un coste de mano de obra mucho más barato y con una factura más reducida para alimentar a los animales, ha estado controlada hasta ahora por un contingente arancelario. La eliminación de este esquema puede perjudicar a la industria ganadera española.
En resumen, la ratificación del acuerdo de libre comercio entre la UE y Mercosur pone en riesgo la seguridad y la calidad de los alimentos en el mercado europeo, especialmente si no se establecen cláusulas espejo que garanticen las mismas condiciones de calidad y seguridad.