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Musk amplía la privacidad de Grok pero con limitaciones.
El multimillonario Elon Musk ha decido limitar las funciones de edición de imágenes en su plataforma de inteligencia artificial (IA) Grok, que permitía crear y recrear imágenes sexualizadas y violentas de mujeres y niñas. La medida se adoptó tras una avalancha de quejas por la vulneración del derecho a la propia imagen, la vida privada y el honor, así como por las amenazas de prohibición de numerosos Gobiernos.
La decisión de Musk se basa en la limitación del acceso a la generación y edición de imágenes para los suscriptores de pago. Esto significa que solo aquellos que pagan por el servicio podrán utilizar esta función, mientras que otros usuarios no tendrán acceso a ella. Sin embargo, esto ha sido criticado como insuficiente, ya que la responsabilidad final de evitar la creación y difusión de contenido ilegal recae en la plataforma.
El problema de la creación y difusión de imágenes pornográficas y violentas no consentidas se había generalizado a finales de diciembre. Sin embargo, Musk minimizó el problema desde el principio y llegó a publicar una imagen propia en bikini para dar a entender que la habilidad se trataba de una función inocente.
La reacción de Gobiernos y usuarios ha llevado a limitar por ahora la aplicación a quienes puedan ser inmediatamente identificados como responsables de los contenidos generados. Ricard Martínez, director de la cátedra de Privacidad y Transformación Digital y profesor de la Universidad de Valencia, advierte que "no se puede sexualizar sin consentimiento ninguna imagen, aunque se especifique que es una recreación".
La creación de contenido ilegal en plataformas como Grok no solo vulnera el derecho a la propia imagen y la vida privada, sino que también alimenta las campañas de extorsión. El malware Stealerium ha sido detectado desde finales de año, combinando el robo de datos con sextorsión automatizada.
La situación es especialmente grave para las mujeres, ya que más del 90% de las agresiones sexuales con imágenes no consentidas van dirigidas contra la población femenina. Mary Anne Franks, profesora de la Universidad George Washington y presidenta de Derechos Civiles Cibernéticos, advierte que "somos demasiado pocos y llegamos demasiado tarde, pero aún podemos tratar de mitigar el desastre que está surgiendo".
El multimillonario Elon Musk ha decido limitar las funciones de edición de imágenes en su plataforma de inteligencia artificial (IA) Grok, que permitía crear y recrear imágenes sexualizadas y violentas de mujeres y niñas. La medida se adoptó tras una avalancha de quejas por la vulneración del derecho a la propia imagen, la vida privada y el honor, así como por las amenazas de prohibición de numerosos Gobiernos.
La decisión de Musk se basa en la limitación del acceso a la generación y edición de imágenes para los suscriptores de pago. Esto significa que solo aquellos que pagan por el servicio podrán utilizar esta función, mientras que otros usuarios no tendrán acceso a ella. Sin embargo, esto ha sido criticado como insuficiente, ya que la responsabilidad final de evitar la creación y difusión de contenido ilegal recae en la plataforma.
El problema de la creación y difusión de imágenes pornográficas y violentas no consentidas se había generalizado a finales de diciembre. Sin embargo, Musk minimizó el problema desde el principio y llegó a publicar una imagen propia en bikini para dar a entender que la habilidad se trataba de una función inocente.
La reacción de Gobiernos y usuarios ha llevado a limitar por ahora la aplicación a quienes puedan ser inmediatamente identificados como responsables de los contenidos generados. Ricard Martínez, director de la cátedra de Privacidad y Transformación Digital y profesor de la Universidad de Valencia, advierte que "no se puede sexualizar sin consentimiento ninguna imagen, aunque se especifique que es una recreación".
La creación de contenido ilegal en plataformas como Grok no solo vulnera el derecho a la propia imagen y la vida privada, sino que también alimenta las campañas de extorsión. El malware Stealerium ha sido detectado desde finales de año, combinando el robo de datos con sextorsión automatizada.
La situación es especialmente grave para las mujeres, ya que más del 90% de las agresiones sexuales con imágenes no consentidas van dirigidas contra la población femenina. Mary Anne Franks, profesora de la Universidad George Washington y presidenta de Derechos Civiles Cibernéticos, advierte que "somos demasiado pocos y llegamos demasiado tarde, pero aún podemos tratar de mitigar el desastre que está surgiendo".