El Departamento de Educación catalán ha iniciado una evaluación integral para la mejora (AVIM) en 250 centros educativos con el objetivo de mejorar los resultados académicos, especialmente en las dos áreas débiles del sistema: la lengua y las matemáticas. Este programa piloto se está llevando a cabo en una pequeña muestra y tiene como objetivo ampliarlo progresivamente para llegar a todos los centros educativos.
La evaluación consta de dos partes esenciales: una autoevaluación realizada por la escuela, donde los profesores y el equipo directivo se reúnen para analizar ciertos puntos y crear un informe. Además, se pasa una encuesta a personal educativo y familias, que proporcionan información valiosa sobre las dinámicas internas de la institución.
En una segunda fase, interviene la inspección educativa, que realiza entrevistas con docentes y alumnos para evaluar los métodos de trabajo en tres aulas de lenguas y matemáticas. El informe elaborado por el equipo de inspección se presenta en el claustro y el consejo escolar.
El instituto Rovira-Forns de Santa Perpètua de Mogoda ha sido uno de los centros que ha participado en esta evaluación, tanto interna como externa. El director, Jordi Monsó, explica que la evaluación le ayuda a reafirmar su visión y analizar aspectos que ya habían detectado internamente. Sin embargo, reconoce que siempre hay algo que mejorar.
Por otro lado, el instituto Antoni Vilanova de Falset también ha sido un participante, donde el director Joan Lluís Barceló destaca la importancia de recibir recursos y tiempo para implementar los cambios propuestos por la evaluación. Aunque reconoce que sus resultados están en la media catalana, admite que ha sufrido una caída generalizada en Cataluña desde 2014.
En cambio, el claustro del instituto Pau Vila de Sabadell ha criticado la medida, afirmando que solo agrega más carga burocrática y no tiene consecuencias prácticas en la educación. Los docentes del centro también critican que el AVIM se centra demasiado en cómo los profesores imparten clases y que los problemas del sistema se deben principalmente a la falta de inversión en recursos y políticas educativas erráticas.
En general, la evaluación integral para la mejora (AVIM) tiene como objetivo mejorar los resultados académicos en Cataluña y abordar las áreas débiles del sistema. Aunque ha recibido críticas de algunos centros, también ha tenido un impacto positivo en otros institutos, que han podido reafirmar sus visiones y analizar aspectos internos.
La evaluación consta de dos partes esenciales: una autoevaluación realizada por la escuela, donde los profesores y el equipo directivo se reúnen para analizar ciertos puntos y crear un informe. Además, se pasa una encuesta a personal educativo y familias, que proporcionan información valiosa sobre las dinámicas internas de la institución.
En una segunda fase, interviene la inspección educativa, que realiza entrevistas con docentes y alumnos para evaluar los métodos de trabajo en tres aulas de lenguas y matemáticas. El informe elaborado por el equipo de inspección se presenta en el claustro y el consejo escolar.
El instituto Rovira-Forns de Santa Perpètua de Mogoda ha sido uno de los centros que ha participado en esta evaluación, tanto interna como externa. El director, Jordi Monsó, explica que la evaluación le ayuda a reafirmar su visión y analizar aspectos que ya habían detectado internamente. Sin embargo, reconoce que siempre hay algo que mejorar.
Por otro lado, el instituto Antoni Vilanova de Falset también ha sido un participante, donde el director Joan Lluís Barceló destaca la importancia de recibir recursos y tiempo para implementar los cambios propuestos por la evaluación. Aunque reconoce que sus resultados están en la media catalana, admite que ha sufrido una caída generalizada en Cataluña desde 2014.
En cambio, el claustro del instituto Pau Vila de Sabadell ha criticado la medida, afirmando que solo agrega más carga burocrática y no tiene consecuencias prácticas en la educación. Los docentes del centro también critican que el AVIM se centra demasiado en cómo los profesores imparten clases y que los problemas del sistema se deben principalmente a la falta de inversión en recursos y políticas educativas erráticas.
En general, la evaluación integral para la mejora (AVIM) tiene como objetivo mejorar los resultados académicos en Cataluña y abordar las áreas débiles del sistema. Aunque ha recibido críticas de algunos centros, también ha tenido un impacto positivo en otros institutos, que han podido reafirmar sus visiones y analizar aspectos internos.