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Susi, la elefanta icónica que desafió a las autoridades de Barcelona, ha fallecido. La noticia de su muerte ha sacudido al mundo animalista y al mismo tiempo ha recordado a todos la historia de una vida llena de batallas y sacrificios por el bienestar de estas criaturas majestuosas.
La elefanta Susi, que vivía en el Zoo de Barcelona desde 2002, se convirtió en un icono gracias a su soledad y al movimiento animalista que la apoyó durante años. La campaña "Liberad a Susi" iniciada por colectivos de defensa animal en 2008 se convirtió en un éxito y logró cambiar el paradigma en cuanto a cómo cuidar a las elefantas en cautiverio.
Con 55 años, Susi era una de las más longevas de Europa. Aunque no sabemos su fecha de nacimiento exacta, el zoo asegura que superó con creces la esperanza de vida media de las elefantas africanas en cautividad, que se estima en alrededor de 39 años.
Durante su estancia en el Zoo de Barcelona, Susi vivió seis años con otra elefanta, Alicia, y luego fue transferida a Yoyo, que llegó desde el Safari Park Vergel de Alicante. Sin embargo, fue cuando Susi se quedó sola que las entidades animalistas se lanzaron a la defensa de su vida.
A pesar de sus dificultades, Susi se convirtió en un símbolo del cuidado y el bienestar de las elefantas en cautiverio. El Zoo de Barcelona amplió sus instalaciones para ofrecerle un entorno más acogedor y se especializó en el cuidado geriátrico de estas criaturas.
La noticia de su muerte ha sido recibida con tristeza por todo el mundo animalista, pero también ha recordado la importancia del trabajo y el esfuerzo de los cuidadores que dedicaron su vida a acompañar a Susi en sus últimos años. El director del Zoo de Barcelona, Sito Alarcón, ha destacado el trabajo y el compromiso de todo el equipo de cuidadores que trabajaron con Susi durante todos estos años.
La elefanta fallecida fue descrita por sus cuidadores como un animal fuerte y afable, que inspiró a muchos con su historia. Aunque su muerte es un recordatorio triste de la mortalidad natural, también es un testamento al poder del amor y el compromiso en defensa de las criaturas más vulnerables.
La muerte de Susi se produce en un momento en el que el Zoo de Barcelona está a punto de experimentar una etapa de transformación con el objetivo de convertirse en un espacio para la preservación de la biodiversidad global. La campaña "Liberad a Susi" sigue siendo un ejemplo de cómo la defensa animal puede lograr cambios significativos en la forma en que cuidamos a las criaturas más majestuosas del planeta.
La elefanta Susi, que vivía en el Zoo de Barcelona desde 2002, se convirtió en un icono gracias a su soledad y al movimiento animalista que la apoyó durante años. La campaña "Liberad a Susi" iniciada por colectivos de defensa animal en 2008 se convirtió en un éxito y logró cambiar el paradigma en cuanto a cómo cuidar a las elefantas en cautiverio.
Con 55 años, Susi era una de las más longevas de Europa. Aunque no sabemos su fecha de nacimiento exacta, el zoo asegura que superó con creces la esperanza de vida media de las elefantas africanas en cautividad, que se estima en alrededor de 39 años.
Durante su estancia en el Zoo de Barcelona, Susi vivió seis años con otra elefanta, Alicia, y luego fue transferida a Yoyo, que llegó desde el Safari Park Vergel de Alicante. Sin embargo, fue cuando Susi se quedó sola que las entidades animalistas se lanzaron a la defensa de su vida.
A pesar de sus dificultades, Susi se convirtió en un símbolo del cuidado y el bienestar de las elefantas en cautiverio. El Zoo de Barcelona amplió sus instalaciones para ofrecerle un entorno más acogedor y se especializó en el cuidado geriátrico de estas criaturas.
La noticia de su muerte ha sido recibida con tristeza por todo el mundo animalista, pero también ha recordado la importancia del trabajo y el esfuerzo de los cuidadores que dedicaron su vida a acompañar a Susi en sus últimos años. El director del Zoo de Barcelona, Sito Alarcón, ha destacado el trabajo y el compromiso de todo el equipo de cuidadores que trabajaron con Susi durante todos estos años.
La elefanta fallecida fue descrita por sus cuidadores como un animal fuerte y afable, que inspiró a muchos con su historia. Aunque su muerte es un recordatorio triste de la mortalidad natural, también es un testamento al poder del amor y el compromiso en defensa de las criaturas más vulnerables.
La muerte de Susi se produce en un momento en el que el Zoo de Barcelona está a punto de experimentar una etapa de transformación con el objetivo de convertirse en un espacio para la preservación de la biodiversidad global. La campaña "Liberad a Susi" sigue siendo un ejemplo de cómo la defensa animal puede lograr cambios significativos en la forma en que cuidamos a las criaturas más majestuosas del planeta.