PalabraViva
Well-known member
Telefónica se prepara para abandonar Wall Street con trágica premura. La decisión fue confirmada hace apenas unos días y ahora es solo una cuestión de tiempo. En los próximos diez días, la empresa española dejará de cotizar en la Bolsa de Nueva York tras más de cuatro décadas de presencia en el mercado estadounidense.
El pasado 17 de diciembre, Telefónica anunció su intención de abandonar la bolsa estadounidense para excluir de forma voluntaria la cotización de sus acciones depositarias americanas (ADS) y recientemente confirmó este procedimiento ante el supervisor de los mercados estadounidenses, la Securities and Exchange Commission (SEC).
La operadora ha aclarado que no tiene previsto trasladar estos títulos a otro mercado regulado en EE UU, pero para dar flexibilidad a sus inversores, el programa se convertirá en un Programa de ADR de Nivel I. Esto permitirá que sigan negociándose las acciones extrabursátilmente y los accionistas que lo deseen tendrán la opción de canjear sus certificados por acciones ordinarias que cotizan en las bolsas españolas.
Sin embargo, la decisión de abandonar Wall Street no es una estrategia actual. La pérdida de interés de los inversores por un sector muy maduro como el de las telecomunicaciones, sobre todo tras la explosión de la burbuja de las puntocom a principios del siglo XXI, ha llevado a varios de sus filiales extranjeros a dejar de cotizar en bolsa. Telefónica Publicidad e Información (TPI) dejó de cotizar en marzo de 2007 y su primera filial en Internet, Terra, lo hizo el 15 de julio de 2005.
La ausencia de interés por estos títulos ha sido causada principalmente por la escasa negociación. En este sentido, Telefónica ha optado por dejar de cotizar sus acciones en Wall Street para centrarse en los mercados más límite donde su presencia es más significativa y su reporte de información no supone un gran esfuerzo.
El pasado 17 de diciembre, Telefónica anunció su intención de abandonar la bolsa estadounidense para excluir de forma voluntaria la cotización de sus acciones depositarias americanas (ADS) y recientemente confirmó este procedimiento ante el supervisor de los mercados estadounidenses, la Securities and Exchange Commission (SEC).
La operadora ha aclarado que no tiene previsto trasladar estos títulos a otro mercado regulado en EE UU, pero para dar flexibilidad a sus inversores, el programa se convertirá en un Programa de ADR de Nivel I. Esto permitirá que sigan negociándose las acciones extrabursátilmente y los accionistas que lo deseen tendrán la opción de canjear sus certificados por acciones ordinarias que cotizan en las bolsas españolas.
Sin embargo, la decisión de abandonar Wall Street no es una estrategia actual. La pérdida de interés de los inversores por un sector muy maduro como el de las telecomunicaciones, sobre todo tras la explosión de la burbuja de las puntocom a principios del siglo XXI, ha llevado a varios de sus filiales extranjeros a dejar de cotizar en bolsa. Telefónica Publicidad e Información (TPI) dejó de cotizar en marzo de 2007 y su primera filial en Internet, Terra, lo hizo el 15 de julio de 2005.
La ausencia de interés por estos títulos ha sido causada principalmente por la escasa negociación. En este sentido, Telefónica ha optado por dejar de cotizar sus acciones en Wall Street para centrarse en los mercados más límite donde su presencia es más significativa y su reporte de información no supone un gran esfuerzo.