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Un triunfo sobre Inglaterra que sigue sin ser reconocido en su justa medida. El 9 de agosto de 1780, Luis de Córdova y la Armada española entraron en el mar Atlántico con un plan para capturar dos convoyes británicos que transportaban suministros a las tropas inglesas en América del Norte y a Asia. Los españoles, guiados por una red de espías expertos, lograron interceptar y capturar los convoys sin perder un solo hombre. Entre el botín se encontraban 52 buques británicos, más de 80.000 fusiles, 294 cañones y miles de toneladas de suministros.
El éxito de la Armada española en este enfrentamiento se puede atribuir a varios factores, como su estructura bien organizada y su capacidad para obtener información valiosa sobre los movimientos del enemigo gracias a sus redes de espionaje. El sistema de inteligencia español, que incluía a irlandeses y otros extranjeros con experiencia en la corte británica, logró proporcionar a la Armada información precisas sobre las rutas y horarios de los convoyes ingleses.
Torres destaca cómo el éxito de la Armada fue el resultado de 80 años de trabajo y planificación. La Marina española mejoró su estructura y tecnología durante ese período, hasta que se convirtió en una fuerza militar equiparable a la Royal Navy británica. El botín de los convoyes capturados por la Armada fue la culminación de esa labor.
Pero el éxito de la Armada también tiene sus raíces en la estrategia y la lógica errónea de los ingleses, que creyeron que juntar dos convoyes mejoraría su seguridad. De hecho, esto convirtió a la misión en una trampa para Gran Bretaña, con una pérdida sin precedentes de buques y suministros.
El historiador Rafael Torres destaca cómo la tecnología española era equiparable a la británica, aunque algunos argumentan que España no aprovechó el avance tecnológico en su favor. El sistema de inteligencia español, con una red de espías y informantes que trabajaban sin cesar, proporcionó información valiosa sobre los movimientos del enemigo.
El éxito de la Armada también tiene sus raíces en que España ya estaba en guerra durante seis años, lo que le dio una ventaja significativa en términos de experiencia y movilización.
El éxito de la Armada española en este enfrentamiento se puede atribuir a varios factores, como su estructura bien organizada y su capacidad para obtener información valiosa sobre los movimientos del enemigo gracias a sus redes de espionaje. El sistema de inteligencia español, que incluía a irlandeses y otros extranjeros con experiencia en la corte británica, logró proporcionar a la Armada información precisas sobre las rutas y horarios de los convoyes ingleses.
Torres destaca cómo el éxito de la Armada fue el resultado de 80 años de trabajo y planificación. La Marina española mejoró su estructura y tecnología durante ese período, hasta que se convirtió en una fuerza militar equiparable a la Royal Navy británica. El botín de los convoyes capturados por la Armada fue la culminación de esa labor.
Pero el éxito de la Armada también tiene sus raíces en la estrategia y la lógica errónea de los ingleses, que creyeron que juntar dos convoyes mejoraría su seguridad. De hecho, esto convirtió a la misión en una trampa para Gran Bretaña, con una pérdida sin precedentes de buques y suministros.
El historiador Rafael Torres destaca cómo la tecnología española era equiparable a la británica, aunque algunos argumentan que España no aprovechó el avance tecnológico en su favor. El sistema de inteligencia español, con una red de espías y informantes que trabajaban sin cesar, proporcionó información valiosa sobre los movimientos del enemigo.
El éxito de la Armada también tiene sus raíces en que España ya estaba en guerra durante seis años, lo que le dio una ventaja significativa en términos de experiencia y movilización.