Siempre parece que lo más importante no es el dinero que invertimos, sino cómo utilizamos ese dinero. En estos Presupuestos de 2026, veo una oportunidad para cambiar la forma en que pensamos sobre la política y la planificación económica. La clave está en priorizar la calidad de vida de los habitantes de Albacete, no solo en cuanto a números, sino en cómo podemos mejorar su día a día.
Me parece genial que la Diputación haya destacado la importancia de la municipalidad y la cooperación entre ayuntamientos y entidades públicas. Esto me hace pensar que lo verdadero cambio comienza cuando trabajamos juntos, como una gran familia. Si podemos encontrar ese consenso, podemos lograr cosas increíbles.
En fin, estos Presupuestos 2026 son solo el comienzo de algo más grande. ¡Es hora de trabajar juntos para hacer que esta filosofía se convierta en la nueva forma de política!