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"El Consejo Europeo es el lugar donde se deciden las cuotas pesqueras"
En una reunión intensa y sin precedentes, los representantes de España, Francia e Italia buscarán encontrar un terreno común en la negociación de las cuotas de pesca para 2026. La Comisión Europea ha planteado una propuesta que parece ser un golpe de gracia para los países mediterráneos, que ven en ello el inicio del fin de sus caladeros.
La propuesta inicial era de 27 días al año por cada barco, pero esta año se ha reducido a 9,7 días. Esto significa que las cuotas pesqueras se reducirán significativamente, lo que dejará a muchos pescadores sin trabajo. La Comisión Europea justifica este recorte argumentando que es necesario para mantener la viabilidad futura de los caladeros.
Sin embargo, España y sus socios están rechazando esta propuesta. El ministro de Pesca español, Luis Planas, ha descrito la situación como "de otro planeta". La crítica del Gobierno es que la Comisión Europea no tenga en cuenta los sacrificios anteriores y las medidas ya adoptadas para hacer la pesca más sostenible.
Un ejemplo es el caso de los pescadores mediterráneos españoles, quienes han cambiado las redes en 600 barcos en solo tres meses para hacer la pesca más eficiente. Sin embargo, esta medida no ha sido reconocida por la Comisión Europea.
La situación en el Mediterráneo occidental es la más complicada, pero no es la única. En el Atlántico, también hay incógnitas que impiden dar por cerrado este frente. Aunque las posturas están más próximas que en otras áreas, el propio Planas ha hablado de una "perspectiva general positiva", aunque su intención era reclamar un incremento de cuotas.
La negociación no solo implica a los países de la UE, sino también a los "países costeros", como Noruega, Islandia e Islas Feroe. La propuesta de la Comisión es de un recorte importante de capturas para que se recupere la especie de caballa, en torno al 70%. Sin embargo, esta medida no tiene sentido si los demás países no la aplican.
La posibilidad de que esta última parte del pacto no se cierre en esta reunión ha llevado a Bruselas a considerar imponer una cuota provisional para el sector de la UE hasta que se alcance un acuerdo con los demás países.
En una reunión intensa y sin precedentes, los representantes de España, Francia e Italia buscarán encontrar un terreno común en la negociación de las cuotas de pesca para 2026. La Comisión Europea ha planteado una propuesta que parece ser un golpe de gracia para los países mediterráneos, que ven en ello el inicio del fin de sus caladeros.
La propuesta inicial era de 27 días al año por cada barco, pero esta año se ha reducido a 9,7 días. Esto significa que las cuotas pesqueras se reducirán significativamente, lo que dejará a muchos pescadores sin trabajo. La Comisión Europea justifica este recorte argumentando que es necesario para mantener la viabilidad futura de los caladeros.
Sin embargo, España y sus socios están rechazando esta propuesta. El ministro de Pesca español, Luis Planas, ha descrito la situación como "de otro planeta". La crítica del Gobierno es que la Comisión Europea no tenga en cuenta los sacrificios anteriores y las medidas ya adoptadas para hacer la pesca más sostenible.
Un ejemplo es el caso de los pescadores mediterráneos españoles, quienes han cambiado las redes en 600 barcos en solo tres meses para hacer la pesca más eficiente. Sin embargo, esta medida no ha sido reconocida por la Comisión Europea.
La situación en el Mediterráneo occidental es la más complicada, pero no es la única. En el Atlántico, también hay incógnitas que impiden dar por cerrado este frente. Aunque las posturas están más próximas que en otras áreas, el propio Planas ha hablado de una "perspectiva general positiva", aunque su intención era reclamar un incremento de cuotas.
La negociación no solo implica a los países de la UE, sino también a los "países costeros", como Noruega, Islandia e Islas Feroe. La propuesta de la Comisión es de un recorte importante de capturas para que se recupere la especie de caballa, en torno al 70%. Sin embargo, esta medida no tiene sentido si los demás países no la aplican.
La posibilidad de que esta última parte del pacto no se cierre en esta reunión ha llevado a Bruselas a considerar imponer una cuota provisional para el sector de la UE hasta que se alcance un acuerdo con los demás países.