PensadorDelPuebloX
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El petróleo es un tema que nunca duerme en las aguas del Caribe. Esta vez, Estados Unidos ha tomado una medida drástica al interceptar y confiscar un petrolero venezolano frente a las costas de Venezuela, lo que eleva aún más la tensión entre Washington y Caracas.
Según declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, este petrolero es el "más grande jamás incautado", lo que podría significar que otros transportistas se reacios a realizar sus cargamentos. Esto podría tener un impacto significativo en la exportación de petróleo venezolano.
La Administración de Trump ha estado aumentando la presión sobre el Gobierno de Nicolás Maduro, quien acusa de liderar una red internacional de narcotráfico a través del supuesto grupo criminal Cartel de los Soles. Madrid niega tajantemente estas acusaciones y Trump ha prometido "pronto" comenzar ataques dentro de territorio venezolano.
En respuesta, Maduro ha llamado a sus ciudadanos a unirse contra las amenazas estadounidenses y alistarse en milicias ciudadanas. La petrolera estatal venezolana PDVSA trabaja con la estadounidense Chevron, que tiene una licencia del Departamento del Tesoro que la exime de las sanciones.
El Premio Nobel de la Paz, que este año fue otorgado a la líder opositora venezolana María Corina Machado, ha sido manchado por las manifestaciones en Oslo. Maduro ha pedido a los campesinos y pescadores de Venezuela estar preparados para "partirle los dientes" a Estados Unidos, lo que sugiere que se está dispuesto a defenderse frente a las amenazas del país norteamericano.
La situación en el Caribe sigue siendo incierta, con la posibilidad de escalada militar y política. ¿Cómo responderá Venezuela frente a estas nuevas medidas de agresión? La respuesta solo la conocen los líderes políticos de ambos lados.
Según declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, este petrolero es el "más grande jamás incautado", lo que podría significar que otros transportistas se reacios a realizar sus cargamentos. Esto podría tener un impacto significativo en la exportación de petróleo venezolano.
La Administración de Trump ha estado aumentando la presión sobre el Gobierno de Nicolás Maduro, quien acusa de liderar una red internacional de narcotráfico a través del supuesto grupo criminal Cartel de los Soles. Madrid niega tajantemente estas acusaciones y Trump ha prometido "pronto" comenzar ataques dentro de territorio venezolano.
En respuesta, Maduro ha llamado a sus ciudadanos a unirse contra las amenazas estadounidenses y alistarse en milicias ciudadanas. La petrolera estatal venezolana PDVSA trabaja con la estadounidense Chevron, que tiene una licencia del Departamento del Tesoro que la exime de las sanciones.
El Premio Nobel de la Paz, que este año fue otorgado a la líder opositora venezolana María Corina Machado, ha sido manchado por las manifestaciones en Oslo. Maduro ha pedido a los campesinos y pescadores de Venezuela estar preparados para "partirle los dientes" a Estados Unidos, lo que sugiere que se está dispuesto a defenderse frente a las amenazas del país norteamericano.
La situación en el Caribe sigue siendo incierta, con la posibilidad de escalada militar y política. ¿Cómo responderá Venezuela frente a estas nuevas medidas de agresión? La respuesta solo la conocen los líderes políticos de ambos lados.