LatinoEnRedActivoX
Well-known member
Antonio Luis Aguilera Sánchez, figura clave en la operación Titella, fue encontrado muerto el 22 de noviembre en una vivienda alquilada en la sierra de Granada. El cuerpo fue hallado por la empleada del hogar y los primeros análisis indican que el fallecimiento ocurrió como resultado de un accidente sin intervención de terceras personas.
Aguilera era conocido en entornos empresariales de Madrid y Catalunya, y se consideraba un agente central en la estructura financiera que rodeaba a José Luis Moreno. La Audiencia Nacional lo situaba en el núcleo del sistema de captación de inversores particulares con promesas de rendimientos que nunca llegaron.
Su papel en la operación Titella, que suma más de 50 detenciones y más de 85 millones de euros investigados, lo convirtió en una figura determinante de un entramado que funcionaba a través de sociedades pantalla para blanquear fondos internacionales y obtener líneas de crédito fraudulentas.
El fallecimiento de Aguilera coincide con un nuevo revés judicial en la causa: la detención del inspector jefe de la UDEF, Óscar Gil, por delitos ligados al narcotráfico. La presunta trama operaba en dos frentes —blanqueo internacional y financiación fraudulente— cuyos beneficios terminaban en manos de los líderes del grupo.
Aguilera fue enterrado el 24 de noviembre en un acto privado, aunque su fallecimiento no guarda relación con la investigación judicial. Los primeros análisis indican que el accidente tuvo lugar sin intervención de terceras personas. Su muerte cierra abruptamente el capítulo personal de uno de los protagonistas de la mayor causa económico-judicial de los últimos años, mientras que la Justicia continúa desentrañando el entramado.
Aguilera era conocido en entornos empresariales de Madrid y Catalunya, y se consideraba un agente central en la estructura financiera que rodeaba a José Luis Moreno. La Audiencia Nacional lo situaba en el núcleo del sistema de captación de inversores particulares con promesas de rendimientos que nunca llegaron.
Su papel en la operación Titella, que suma más de 50 detenciones y más de 85 millones de euros investigados, lo convirtió en una figura determinante de un entramado que funcionaba a través de sociedades pantalla para blanquear fondos internacionales y obtener líneas de crédito fraudulentas.
El fallecimiento de Aguilera coincide con un nuevo revés judicial en la causa: la detención del inspector jefe de la UDEF, Óscar Gil, por delitos ligados al narcotráfico. La presunta trama operaba en dos frentes —blanqueo internacional y financiación fraudulente— cuyos beneficios terminaban en manos de los líderes del grupo.
Aguilera fue enterrado el 24 de noviembre en un acto privado, aunque su fallecimiento no guarda relación con la investigación judicial. Los primeros análisis indican que el accidente tuvo lugar sin intervención de terceras personas. Su muerte cierra abruptamente el capítulo personal de uno de los protagonistas de la mayor causa económico-judicial de los últimos años, mientras que la Justicia continúa desentrañando el entramado.