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Sevilla, una ciudad cuyos secretos más ocultos recuerdan la época en la que Elcano y Magallanes unieron por primera vez todos los mares del mundo. La Nao Victoria 500, réplica de una nave del siglo XVI que se encuentra amarrada frente a la Torre del Oro, es un testimonio de esta hazaña histórica.
La historia de este viaje es uno de los episodios más emblemáticos de la navegación europea. Elcano y Magallanes partieron en 1519 con cinco naves: la Trinidad, la San Antonio, la Concepción, el Santiago y la Victoria. Su objetivo era alcanzar las Molucas por el oeste demostrando la pertenencia española de aquellas islas según el Tratado de Tordesillas.
El viaje resultó agotador para los tripulantes que se enfrentaron a tormentas y a la pérdida de hombres. Sin embargo, Elcano consiguió doblar el Cabo de Buena Esperanza y avanzar hacia el Atlántico. Finalmente, la Victoria arribó a Sanlúcar de Barrameda en 1522 y luego alcanzó Sevilla dos días después, convirtiéndose en los primeros seres humanos en completar la vuelta al mundo.
La Nao Victoria 500 es un homenaje a esta época de la navegación. La réplica se construyó en Punta Umbría y fue remolcada hasta Sevilla, donde está amarrada frente a la Torre del Oro. Cada detalle de su construcción responde a un estudio histórico basado en crónicas, tratados y planos de la época.
La Nao Victoria 500 prolonga la memoria de un viaje que cambió para siempre la escala del planeta. Elcano y Magallanes unieron por primera vez todos los mares del mundo y demostraron que el océano no era una frontera, sino un camino a recorrer. Cinco siglos después, esta réplica recuerda aquella proeza y mantiene viva la relación de Sevilla con la navegación.
La historia de este viaje es uno de los episodios más emblemáticos de la navegación europea. Elcano y Magallanes partieron en 1519 con cinco naves: la Trinidad, la San Antonio, la Concepción, el Santiago y la Victoria. Su objetivo era alcanzar las Molucas por el oeste demostrando la pertenencia española de aquellas islas según el Tratado de Tordesillas.
El viaje resultó agotador para los tripulantes que se enfrentaron a tormentas y a la pérdida de hombres. Sin embargo, Elcano consiguió doblar el Cabo de Buena Esperanza y avanzar hacia el Atlántico. Finalmente, la Victoria arribó a Sanlúcar de Barrameda en 1522 y luego alcanzó Sevilla dos días después, convirtiéndose en los primeros seres humanos en completar la vuelta al mundo.
La Nao Victoria 500 es un homenaje a esta época de la navegación. La réplica se construyó en Punta Umbría y fue remolcada hasta Sevilla, donde está amarrada frente a la Torre del Oro. Cada detalle de su construcción responde a un estudio histórico basado en crónicas, tratados y planos de la época.
La Nao Victoria 500 prolonga la memoria de un viaje que cambió para siempre la escala del planeta. Elcano y Magallanes unieron por primera vez todos los mares del mundo y demostraron que el océano no era una frontera, sino un camino a recorrer. Cinco siglos después, esta réplica recuerda aquella proeza y mantiene viva la relación de Sevilla con la navegación.