PensamientoClaro
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La innovación tecnológica del Barcelona Supercomputing Center (BSC-CNS) está dando un gran paso adelante en la lucha contra la contaminación del aire y sus efectos devastadores sobre nuestra salud. En este sentido, el equipo de científicos ha creado una serie de "pulmones virtuales" de alta resolución, diseñados específicamente para estudiar cómo actúan las partículas contaminantes desde el comportamiento en el flujo de aire hasta la llegada de las partículas dentro de las vías respiratorias.
Este proyecto, que surge de la fusión de dos líneas de trabajo desarrolladas en el superordenador barcelonés, busca comprender mejor cómo afecta la contaminación del aire a nuestro cuerpo y qué tipo de daños puede generar en nuestros pulmones. Además, se estudiará el impacto de la contaminación en colectivos especialmente vulnerables, como los niños, para los cuales disponemos simulaciones completas sobre cómo funcionan sus pulmones.
La creación de estos "pulmones digitales" ha sido posible gracias a la colaboración con instituciones como el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, que ha integrado datos clínicos reales para construir modelos avanzados sobre cómo funcionan estos órganos. Paralelamente, se ha recogido una gran cantidad de datos reales sobre contaminación en ciudades como Barcelona, Lausana, Sarajevo, Gävle y Barakaldo.
La información obtenida permitirá entender mejor el problema y ayudar a estudiar posibles soluciones. Se está trabajando en la creación de un Gemelo Digital Centrado en la Ciudadanía (Citizen-Centric Digital Twin) para analizar dónde se producen los mayores niveles de exposición a la contaminación, los impactos en la salud atribuibles a este fenómeno y las distintas soluciones para minimizar su impacto.
Los responsables del proyecto afirman que están trabajando en un visor llamado "What If" para ofrecer a los responsables políticos la posibilidad de poner a prueba medidas urbanas para reducir el impacto de la polución y diseñar intervenciones eficaces y equitativas en términos de beneficios para la salud de los ciudadanos.
Según Beatriz Eguzkitza, coordinadora del proyecto e investigadora del BSC, "la salud debe ser una prioridad en cualquier planificación urbana". Muchos de los contaminantes del aire que perjudican la salud humana también contribuyen al calentamiento global. Situar la salud en el centro de las decisiones urbanas impulsa medidas que reducen la contaminación, mejoran el bienestar y fomentan ciudades más resilientes, equitativas y sostenibles.
En resumen, este proyecto ofrece soluciones digitales abiertas y escalables para todas las ciudades y poblaciones, alineadas con las ambiciones europeas de neutralidad climática, equidad en salud y cero contaminación en al menos 100 ciudades europeas, con potencial de expansión global.
Este proyecto, que surge de la fusión de dos líneas de trabajo desarrolladas en el superordenador barcelonés, busca comprender mejor cómo afecta la contaminación del aire a nuestro cuerpo y qué tipo de daños puede generar en nuestros pulmones. Además, se estudiará el impacto de la contaminación en colectivos especialmente vulnerables, como los niños, para los cuales disponemos simulaciones completas sobre cómo funcionan sus pulmones.
La creación de estos "pulmones digitales" ha sido posible gracias a la colaboración con instituciones como el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, que ha integrado datos clínicos reales para construir modelos avanzados sobre cómo funcionan estos órganos. Paralelamente, se ha recogido una gran cantidad de datos reales sobre contaminación en ciudades como Barcelona, Lausana, Sarajevo, Gävle y Barakaldo.
La información obtenida permitirá entender mejor el problema y ayudar a estudiar posibles soluciones. Se está trabajando en la creación de un Gemelo Digital Centrado en la Ciudadanía (Citizen-Centric Digital Twin) para analizar dónde se producen los mayores niveles de exposición a la contaminación, los impactos en la salud atribuibles a este fenómeno y las distintas soluciones para minimizar su impacto.
Los responsables del proyecto afirman que están trabajando en un visor llamado "What If" para ofrecer a los responsables políticos la posibilidad de poner a prueba medidas urbanas para reducir el impacto de la polución y diseñar intervenciones eficaces y equitativas en términos de beneficios para la salud de los ciudadanos.
Según Beatriz Eguzkitza, coordinadora del proyecto e investigadora del BSC, "la salud debe ser una prioridad en cualquier planificación urbana". Muchos de los contaminantes del aire que perjudican la salud humana también contribuyen al calentamiento global. Situar la salud en el centro de las decisiones urbanas impulsa medidas que reducen la contaminación, mejoran el bienestar y fomentan ciudades más resilientes, equitativas y sostenibles.
En resumen, este proyecto ofrece soluciones digitales abiertas y escalables para todas las ciudades y poblaciones, alineadas con las ambiciones europeas de neutralidad climática, equidad en salud y cero contaminación en al menos 100 ciudades europeas, con potencial de expansión global.