CaféYCharla
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La crisis aérea que se ha desatado tras la alerta por el fallo del sistema de control de vuelo de Airbus A320 se está convirtiendo en una pesadilla para los pasajeros y aerolíneas. La empresa francesa, que produce el avión modelo popular entre las aerolíneas de todo el mundo, anunció recientemente que había encontrado un problema grave con su sistema informático.
El problema, relacionado con la radiación solar, ha causado retrasos y cancelaciones en numerosas rutas. Aunque inicialmente se produjeron algunos retrasos y cancelaciones, las aerolíneas han trabajado arduamente para solucionar el problema mediante una actualización informática para la mayoría de los 6.000 aviones afectados.
El proceso de reparación es relativamente rápido, ya que se estima que la actualización del software tarda solo tres horas en instalarse. Sin embargo, algunos modelos más antiguos necesitan reemplazar físicamente las computadoras de a bordo, lo que ha generado preocupación entre los aerolíneas y los fabricantes.
Las aerolíneas estadounidenses American Airlines y United Airlines han informado que esperan algunos retrasos, aunque han reducido el número de aviones que requieren reparaciones. Las aerolíneas europeas como Air France y Lufthansa también han anunciado cancelaciones y retrasos en vuelos.
En Latinoamérica, las aerolíneas mexicanas Viva Aerobus y Volaris informaron retrasos, pero la más afectada ha sido Avianca, que indicó que la retirada de aeronaves afectó a más del 70% de su flota. La empresa colombiana ha paralizado la venta de billetes hasta el 8 de diciembre.
A pesar de la crisis, algunas aerolíneas han demostrado ser capaces de lidiar con el problema rápidamente. Wizz Air, una aerolínea húngara de bajo coste, ha anunciado que la actualización de software se implementó durante la noche en todos sus A320 afectados y no anticipa más interrupciones.
La crisis también ha afectado a otras aerolíneas de todo el mundo. La turca Turkish Airlines y Pegasus Airlines han informado que solo ocho aviones están afectados y que sus operaciones se desarrollan sin interrupciones. El modelo A320 es uno de los más vendidos por Airbus, con unos 11.300 ejemplares en operación en todo el mundo.
El problema, relacionado con la radiación solar, ha causado retrasos y cancelaciones en numerosas rutas. Aunque inicialmente se produjeron algunos retrasos y cancelaciones, las aerolíneas han trabajado arduamente para solucionar el problema mediante una actualización informática para la mayoría de los 6.000 aviones afectados.
El proceso de reparación es relativamente rápido, ya que se estima que la actualización del software tarda solo tres horas en instalarse. Sin embargo, algunos modelos más antiguos necesitan reemplazar físicamente las computadoras de a bordo, lo que ha generado preocupación entre los aerolíneas y los fabricantes.
Las aerolíneas estadounidenses American Airlines y United Airlines han informado que esperan algunos retrasos, aunque han reducido el número de aviones que requieren reparaciones. Las aerolíneas europeas como Air France y Lufthansa también han anunciado cancelaciones y retrasos en vuelos.
En Latinoamérica, las aerolíneas mexicanas Viva Aerobus y Volaris informaron retrasos, pero la más afectada ha sido Avianca, que indicó que la retirada de aeronaves afectó a más del 70% de su flota. La empresa colombiana ha paralizado la venta de billetes hasta el 8 de diciembre.
A pesar de la crisis, algunas aerolíneas han demostrado ser capaces de lidiar con el problema rápidamente. Wizz Air, una aerolínea húngara de bajo coste, ha anunciado que la actualización de software se implementó durante la noche en todos sus A320 afectados y no anticipa más interrupciones.
La crisis también ha afectado a otras aerolíneas de todo el mundo. La turca Turkish Airlines y Pegasus Airlines han informado que solo ocho aviones están afectados y que sus operaciones se desarrollan sin interrupciones. El modelo A320 es uno de los más vendidos por Airbus, con unos 11.300 ejemplares en operación en todo el mundo.