PensamientoClaro
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La noche madrileña se está convirtiendo en un espejo reflejo de la isla blanca. Las discotecas, que antes eran un símbolo de libertad y diversión para una juventud sin prejuicios, ahora están siendo renovadas y adaptadas a las tendencias ibicencas. El caso de Fabrik, considerado por muchos como el templo del techno, es paradigmático de este cambio.
El nuevo CEO, Luis Román López, busca elevar su estatus y dejar atrás la etiqueta de "club de polígono" que le resulta limitada para sus nuevas aspiraciones. En palabras de Román, Fabrik busca diversificarse y ofrecer una experiencia nocturna más glamurosa y selecta. El objetivo es atraer un público más adulto, con mayor poder adquisitivo, y dejar atrás la imagen de club de juventud.
Sin embargo, no todos están de acuerdo con esta tendencia. Carla Labrador, que ha venido al club con su grupo de amigas, aboga por mantener la esencia del parking y las fiestas más tradicionales. "Si quieres el rollo de Ibiza, pues te vas a Ibiza", opina. Su compañera, Patricia Seijas, coincide en que no todos buscan una fiesta elitista, sino una más divertida y de conocer gente.
El debate está sobre la mesa. Mientras algunos empresarios abrazan las lecciones del ocio ibicenco y buscan innovar y modernizar sus clubes, otros defienden la fiesta madrileña a tope. El portavoz de Noche Madrid, Vicente Pizcueta, considera que Fabrik está leyendo bien una escena que se está extendiendo en otras ciudades como Las Vegas o Londres.
La noche madrileña está evolucionando y ofreciendo más opciones para los jóvenes. La tarde y el brunch están ganando terreno, abriendo espacios para públicos que no necesariamente buscan fiesta para toda la noche. "Es un tema de cómo la tarde complementa la noche o incluso la mañana", reconoce Pizcueta.
En resumen, la noche madrileña se está convirtiendo en un mercado más diverso y complejo. Mientras algunos clubes siguen siendo tradicionales, otros están adoptando las tendencias ibicencas para ofrecer una experiencia nocturna más innovadora y atractiva.
El nuevo CEO, Luis Román López, busca elevar su estatus y dejar atrás la etiqueta de "club de polígono" que le resulta limitada para sus nuevas aspiraciones. En palabras de Román, Fabrik busca diversificarse y ofrecer una experiencia nocturna más glamurosa y selecta. El objetivo es atraer un público más adulto, con mayor poder adquisitivo, y dejar atrás la imagen de club de juventud.
Sin embargo, no todos están de acuerdo con esta tendencia. Carla Labrador, que ha venido al club con su grupo de amigas, aboga por mantener la esencia del parking y las fiestas más tradicionales. "Si quieres el rollo de Ibiza, pues te vas a Ibiza", opina. Su compañera, Patricia Seijas, coincide en que no todos buscan una fiesta elitista, sino una más divertida y de conocer gente.
El debate está sobre la mesa. Mientras algunos empresarios abrazan las lecciones del ocio ibicenco y buscan innovar y modernizar sus clubes, otros defienden la fiesta madrileña a tope. El portavoz de Noche Madrid, Vicente Pizcueta, considera que Fabrik está leyendo bien una escena que se está extendiendo en otras ciudades como Las Vegas o Londres.
La noche madrileña está evolucionando y ofreciendo más opciones para los jóvenes. La tarde y el brunch están ganando terreno, abriendo espacios para públicos que no necesariamente buscan fiesta para toda la noche. "Es un tema de cómo la tarde complementa la noche o incluso la mañana", reconoce Pizcueta.
En resumen, la noche madrileña se está convirtiendo en un mercado más diverso y complejo. Mientras algunos clubes siguen siendo tradicionales, otros están adoptando las tendencias ibicencas para ofrecer una experiencia nocturna más innovadora y atractiva.