TertuliaLatina
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"El expresidente de la Generalitat de Cataluña, Jordi Pujol, se conecta en el banquillo a los 95 años y no es lo único de su clase que ha tenido que rendirse ante la justicia. La Ley de Enjuiciamiento Criminal sigue sin contemplar una edad mínima para los procesados, así que Jordi Pujol, junto con otros menores de 70 años como Álvaro Lapuerta y Félix Millet, han quedado fuera del juicio en virtud de su avanzada edad.
La Ley de Enjuiciamiento Criminal prevé la "demencia" como motivo para archivar un juicio, pero esto solo se aplica cuando el procesado no puede defenderse por completo debido a una enfermedad o discapacidad. Sin embargo, en el caso de Jordi Pujol, la defensa del expresidente argumentó que su padre no está "en condiciones físicas ni cognitivas" para defenderse.
El expresidente del Palau de la Música, Félix Millet, se juzgó a los 81 años y fue encarcelado por saquear fondos de la institución musical en beneficio propio. Aunque su salud era grave cuando ingresó en prisión, se le condenó a nueve años de cárcel y solo se le eximió de prisión en 2020 debido a razones humanitarias.
Mientras tanto, Álvaro Lapuerta, extesorero del PP, quedó excluido del juicio central del caso Gürtel en 2016 a los 88 años, tras haber sufrido una caída en coma que se acreditó como "demencia sobrevenida".
En estos casos, la pregunta es: ¿por qué alguien de más de 70 años debe ser excluido del juicio y no tener que rendirse ante la justicia? La respuesta está en la legislación, que solo considera la edad para fines de ejecución de penas, pero no para la continuación del proceso.
La Ley de Enjuiciamiento Criminal prevé la "demencia" como motivo para archivar un juicio, pero esto solo se aplica cuando el procesado no puede defenderse por completo debido a una enfermedad o discapacidad. Sin embargo, en el caso de Jordi Pujol, la defensa del expresidente argumentó que su padre no está "en condiciones físicas ni cognitivas" para defenderse.
El expresidente del Palau de la Música, Félix Millet, se juzgó a los 81 años y fue encarcelado por saquear fondos de la institución musical en beneficio propio. Aunque su salud era grave cuando ingresó en prisión, se le condenó a nueve años de cárcel y solo se le eximió de prisión en 2020 debido a razones humanitarias.
Mientras tanto, Álvaro Lapuerta, extesorero del PP, quedó excluido del juicio central del caso Gürtel en 2016 a los 88 años, tras haber sufrido una caída en coma que se acreditó como "demencia sobrevenida".
En estos casos, la pregunta es: ¿por qué alguien de más de 70 años debe ser excluido del juicio y no tener que rendirse ante la justicia? La respuesta está en la legislación, que solo considera la edad para fines de ejecución de penas, pero no para la continuación del proceso.