El exministro de Transportes y su exasesor están en el centro de una tormenta política que podría afectar a toda la estructura del PSOE. La preocupación del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, es que estos dos hombres utilizan mensajes y grabaciones como pruebas para perjudicar al Gobierno en su defensa.
La pregunta es ¿por qué tomar tantas molestias para grabar y guardar información? ¿Para su propia defensa o para atacar a los demás? El presidente García-Page advierte con cautela, diciendo que tendría la mosca tras la oreja permanentemente. ¿Es una estrategia de defensa efectiva?
La posible entrada en prisión de Ábalos y Koldo no amortizaría un daño reputacional al PSOE, sino que lo aumentaría. Según García-Page, cuando el núcleo duro del entorno del presidente del Gobierno y el secretario general del partido entra en prisión por casos de corrupción, eso afecta a toda la estructura del partido.
La ciudadanía puede ver a Ábalos como un ejemplo personalizado de la corrupción, pero no solo a él, sino al todo PSOE. García-Page defiende que su partido es víctima de estos tres hombres y que no es culpable, sino que es la víctima.
La investigación del caso Koldo sigue en curso, y se pregunta si el PSOE ha sido financiado ilegalmente. Sin embargo, según García-Page, es muy difícil sostener eso, y se limita a un abuso de confianza y recursos de los investigados. No hay evidencia de que el partido haya utilizado sus finanzas para blanquear ingresos o como una fuente inagotable de recursos.
En resumen, la situación es compleja, pero lo que está claro es que Ábalos, Koldo y Cerdán están en el centro de una tormenta política que podría afectar a toda la estructura del PSOE.
La pregunta es ¿por qué tomar tantas molestias para grabar y guardar información? ¿Para su propia defensa o para atacar a los demás? El presidente García-Page advierte con cautela, diciendo que tendría la mosca tras la oreja permanentemente. ¿Es una estrategia de defensa efectiva?
La posible entrada en prisión de Ábalos y Koldo no amortizaría un daño reputacional al PSOE, sino que lo aumentaría. Según García-Page, cuando el núcleo duro del entorno del presidente del Gobierno y el secretario general del partido entra en prisión por casos de corrupción, eso afecta a toda la estructura del partido.
La ciudadanía puede ver a Ábalos como un ejemplo personalizado de la corrupción, pero no solo a él, sino al todo PSOE. García-Page defiende que su partido es víctima de estos tres hombres y que no es culpable, sino que es la víctima.
La investigación del caso Koldo sigue en curso, y se pregunta si el PSOE ha sido financiado ilegalmente. Sin embargo, según García-Page, es muy difícil sostener eso, y se limita a un abuso de confianza y recursos de los investigados. No hay evidencia de que el partido haya utilizado sus finanzas para blanquear ingresos o como una fuente inagotable de recursos.
En resumen, la situación es compleja, pero lo que está claro es que Ábalos, Koldo y Cerdán están en el centro de una tormenta política que podría afectar a toda la estructura del PSOE.