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La historia del juicio a los jerarcas nazis en Núremberg nunca se ha olvidado. Pero ¿por qué es que la gente sigue pensando que el horror de la Segunda Guerra Mundial está tan lejano como la edad media?
El director James Vanderbilt, conocido por sus películas sobre delitos complejos y oscuros, nos lleva a un lugar donde la justicia y la venganza se encuentran en una contradicción aparentemente insuperable. Núremberg, la ciudad perfectamente bávara con un pasado que nunca puede olvidarse.
En el nuevo film "Núremberg", Vanderbilt busca recrear el juicio más famoso de la historia reciente donde no solo se hablaba de los crímenes cometidos por los jerarcas nazis, sino también del punto en el que la locura y la maldad se encuentran.
Vanderburg nos muestra cómo se desarrolló este caso con mucha atención a cada una de sus paradojas. El protagonista, un psiquiatra cuya vida es la de Rami Malek, recibe la tarea de determinar si los acusados estaban en sus cabales para cometer o permitir que se cometieran estos crímenes.
"Mi primer interés surgió no tanto de la Historia como del punto de vista para contarlo", razona Vanderbilt sobre el libro de Jack El-Hai con el cual se basa la película. Y sigue: "No hay que descuidar que es una historia real".
El psiquiatra se enfrenta a un desafío difícil: saber si los acusados eran conscientes de sus acciones, pese a ser parte del régimen. Pero lo realmente interesante es que el material permitía entrar en lo más profundo de la bestia. Nunca se ha utilizado un enfoque así para abordar la Segunda Guerra Mundial o los años sucesivos.
La película se plantea como un duelo psicológico entre el psiquiatra y el comandante en jefe de la Luftwaffe. La idea es rastrear el límite exacto en el que la locura deviene maldad, y viceversa. Vanderbilt es un experto en la materia, conocido por su guion de probablemente la mejor película sobre delitos complejos, "Zodiac", dirigida por David Fincher.
En una sociedad donde tendemos a pensar que la sociedad aprende de sus errores, el director nos recuerda que las atrocidades del pasado pueden ser repetidas. "Y, sin embargo, el límite de lo que somos capaces parece no variar con el paso del tiempo", reflexiona Vanderbilt por aquello de coser pasado, presente y futuro.
Los juicios de Núremberg fueron relevantes no solo porque nacieron del derecho penal internacional sino también porque nos recuerdan nuestros días. "Estamos hablando de las naciones que acto seguido serían enemigas", dice Vanderbilt. Y también nos recuerda cómo la historia del fiscal Robert Jackson, el personaje de Michael Shannon, es increíble.
"Siempre hay una línea entre justicia y venganza. Pero siempre debemos anteponerla a la justicia", concluye Vanderbilt.
El director James Vanderbilt, conocido por sus películas sobre delitos complejos y oscuros, nos lleva a un lugar donde la justicia y la venganza se encuentran en una contradicción aparentemente insuperable. Núremberg, la ciudad perfectamente bávara con un pasado que nunca puede olvidarse.
En el nuevo film "Núremberg", Vanderbilt busca recrear el juicio más famoso de la historia reciente donde no solo se hablaba de los crímenes cometidos por los jerarcas nazis, sino también del punto en el que la locura y la maldad se encuentran.
Vanderburg nos muestra cómo se desarrolló este caso con mucha atención a cada una de sus paradojas. El protagonista, un psiquiatra cuya vida es la de Rami Malek, recibe la tarea de determinar si los acusados estaban en sus cabales para cometer o permitir que se cometieran estos crímenes.
"Mi primer interés surgió no tanto de la Historia como del punto de vista para contarlo", razona Vanderbilt sobre el libro de Jack El-Hai con el cual se basa la película. Y sigue: "No hay que descuidar que es una historia real".
El psiquiatra se enfrenta a un desafío difícil: saber si los acusados eran conscientes de sus acciones, pese a ser parte del régimen. Pero lo realmente interesante es que el material permitía entrar en lo más profundo de la bestia. Nunca se ha utilizado un enfoque así para abordar la Segunda Guerra Mundial o los años sucesivos.
La película se plantea como un duelo psicológico entre el psiquiatra y el comandante en jefe de la Luftwaffe. La idea es rastrear el límite exacto en el que la locura deviene maldad, y viceversa. Vanderbilt es un experto en la materia, conocido por su guion de probablemente la mejor película sobre delitos complejos, "Zodiac", dirigida por David Fincher.
En una sociedad donde tendemos a pensar que la sociedad aprende de sus errores, el director nos recuerda que las atrocidades del pasado pueden ser repetidas. "Y, sin embargo, el límite de lo que somos capaces parece no variar con el paso del tiempo", reflexiona Vanderbilt por aquello de coser pasado, presente y futuro.
Los juicios de Núremberg fueron relevantes no solo porque nacieron del derecho penal internacional sino también porque nos recuerdan nuestros días. "Estamos hablando de las naciones que acto seguido serían enemigas", dice Vanderbilt. Y también nos recuerda cómo la historia del fiscal Robert Jackson, el personaje de Michael Shannon, es increíble.
"Siempre hay una línea entre justicia y venganza. Pero siempre debemos anteponerla a la justicia", concluye Vanderbilt.